Desde 2012, veníamos de un periodo durante el cual el Banco Central Europeo había emitido moneda comprando deuda pública y privada a razón de 60.000 millones de €/mes al principio y posteriormente, a razón de 80.000 millones de €/mes, bajando al cero patatero los tipos de interés (año 2016). Y así durante varios años, duplicando la masa monetaria, Europa se “japonizaba”. A los bancos, les salía la liquidez por las orejas y los gobiernos se endeudaban a cascoporro a tipos negativos. En este bonito contexto, llega la pandemia. ¿Y ahora que hacemos? Joder, pues inyectar más y a lo megabestia. Total, sólo este último año, un billón trescientos mil millones de euros adicionales, quizás más, lanzados al mercado, dándole a la manivela de la impresora. ¡Ojo! La Reserva Federal USA y el resto de bancos centrales, tres cuartos de lo mismo. El gobierno de España ha sido y sigue siendo uno de los principales primeros receptores de esa moneda de nueva creación. Estímulos, lo llaman (política monetaria y fiscal expansiva). El caso es que estos medios fiduciarios adicionales acceden al mercado a través de gasto público en forma de pagos que la administración hace a sus suministradores y personal. Son precisamente esas demandas estatales adicionales, las que inducen a determinadas empresas a ampliar sus actividades en lugar de restringirlas (mayor gasto agregado), formándose los actuales cuellos de botella en forma de escasez de determinados productos o materias primas.
Charlando con uno de "Podemos"
... y en determinado momento de la conversación me dijo:
- Si todo ese “dinero” se hubiera invertido bien en lugar de
invertirlo en tanto “ladrillo”... no estaríamos en crisis y no habría 5 ó 6
millones de parados.
Pues ... NO. Eso no es posible. Y veamos por qué.
Primero, como sabemos, toda esa enorme cantidad de “dinero” creado entre 2001 y
2008 son reconocimientos de deuda (I.O.U.) y a la vez medios de intercambio, creados por cajas
de ahorro, bancos comerciales y los Bancos Centrales "bajo la dirección y control" de éstos últimos. Deuda, cuya cancelación no puede ser reclamada por los ciudadanos, pero ahí no entraré hoy.
I.O.U documento de reconocimiento de deuda. Abreviatura fonética de la expresión I owe you (te debo)
Una vez constatada la realidad de que vivimos en un mar de mierda de corrupción, llega la hora de las propuestas de la primera fuerza política en estimación directa de voto en el Estado (que, por cierto, cuenta ya con una legión de adoctrinados fans en las redes sociales. Ver aquí).
Bien, ... ya tenemos la primera "mamarrachada": "derecho al crédito".
"Gobierno y Sistema Financiero son socios. Un contubernium. No son
matrimonio pero yacen juntos. Intentan disimular pero se les ve el
plumero:
¡“sácamela … más adentro”…cariño … ainssss!"
Esta es la versión ligth
Francisco Capella: Banca y Estado: "una historia de amor".
Las consecuencias en la economía "real" de este contubernio político financiero todos las conocemos: Desempleo masivo, gigantesco despilfarro y destrucción brutal de bienes de capital.
En el video de abajo, una versión corta del proceso (teoria austriaca del ciclo económico) de expasión crediticia sin respaldo de ahorro previo.
¿Es posible que los bancos concedan más crédito que ahorro disponible?
En este blog, El Economista Prudente, dice que: "Rotundamente no". Dice que no es posible porque el crédito consiste en el intercambio de bienes presentes (ahorro) por bienes futuros. Para entendernos, yo te compro algo que tú me entregas hoy (bien presente / ahorro) , y, a cambio yo me comprometo a devolverte algo en el futuro (bien futuro)".
A continuación pone un ejemplo con monedas de oro, un minero y un banco.
Otros economistas, en otros foros, dicen que es un disparate pretender distinguir entre "crédito bueno y natural fruto del ahorro previo y otro crédito malo y artificial basado sólo en promesas cruzadas y sin respaldo de bienes materiales".
Mi cuñado (jeje) lee este blog. Dice que empiezo bien, pero que en un determinado punto “se me va la olla” y ya no hay quien me siga. Bien … lo intentaré de nuevo. Pregunta: ¿Cómo fabricar 5 millones de parados? Respuesta: Con inflación monetaria. La inflación no es lo que nos cuentan. La inflación, correctamente entendida, no es el aumento de los precios (IPC). La inflación es el aumento de los medios de intercambio; es decir, el aumento de la masa monetaria. El aumento de los precios es la consecuencia. Inflación, por tanto, es el aumento de la cantidad de moneda ("dinero") en circulación, sin el correspondiente incremento de bienes y servicios. (Aunque realmente no lo sean, utilizaré, por tanto, aquí, como sinónimos, dinero y medios de pago o medios de intercambio, o moneda). Puesto que la inflación no produce automáticamente un aumento proporcional y al mismo tiempo de todos los precios y salarios de una economía, para compensar sus nefastas consecuencias (pérdida de poder adquisitivo de los ingresos de los más pobres y castigo al ahorrador), los gobiernos –hasta hace poco- “nos tranquilizaban” obligando por ley, reglamentos o convenios, a empresas y administraciones públicas, a indexar anualmente salarios y pensiones al Índice General de Precios (IPC), que ellos mismos confeccionan. Pero las realmente perversas consecuencias del aumento continuado de los medios de pago NO son esas. Lo peor es que la inflación de la masa monetaria crea y desplaza los puestos de trabajo a lugares equivocados. Y cuando la inflación cesa, se produce desempleo masivo. Aquí en Spain, nada menos que 5 millones de trabajadores han perdido el trabajo. Pero esto..., ¿como sucede? ¿cual es la mecánica del proceso?.
Por Philipp Bagus***. (Publicado el 11 de noviembre de 2011) Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5800. ( Traducción de Matt Martinez).
El jueves 28 de octubre de 2011 los precios de las acciones europeas se dispararon. Grandes bancos como Societe Générale (+22.54%), BNP Paribas (+19.92%), Commerzbank (+16.49%) o Deutsche Bank (+15.35%) experimentaron subidas fantásticas en un solo día. ¿Qué pasó?
Los bancos de hoy no son instituciones de libre mercado. Viven en simbiosis con los gobiernos a los que financian. La supervivencia de los bancos depende de privilegios e intervenciones públicas. Dicha intervención explica las inusuales ganancias en Bolsa. El miércoles noche, una cumbre de la UE había limitado al 50% las pérdidas que tendrán los bancos europeos por financiar al irresponsable gobierno griego. Además, la cumbre evidenció que la élite política europea está decidida a mantener la situación y continuar con el rescate del gobierno griego y otros estados periféricos. Todos los que reciben dinero del gobierno griego se benefician del rescate: empleados del sector público, pensionistas, desempleados, sectores subsidiados, bancos griegos – pero también los bancos alemanes y franceses.
Cámara de los Comunes - Londres- 15 de Septiembre de 2010
Bueno, miento, el congresista Ron Paul, lleva varios años predicando en el desierto:
"Acabemos con la FED"
Ron Paul
Febrero 2009. ¡Acabemos con la FED!
La Reserva Federal es la culpable. Nos ha traído esta crisis. La política de bajas tasas de interés es un gran error, no una panacea. Las tasas de interés artificialmente bajas se consiguen inflando la oferta de dinero. Castigan al ahorrador y éstos son engañados. Promueven el consumo y la deuda sobre el ahorro y la inversión. Manipular las tasas de interés es un acto inmoral, es económicamente destructivo. La política de tasas de interés artificialmente bajas causó nuestros problemas, y por ende, no puede ser la solución. El tipo de interés de mercado es información crucial para el buen funcionamiento de la economía. Un banco central fijando tipos de interés es fijación de precios, y esto es una forma de planificación central de la economía. La fijación de precios es una herramienta de socialistas y destruye la producción. Banqueros centrales, políticos y burócratas no pueden saber cual debería ser el tipo de interés correcto. Carecen del conocimiento y son engañados por su propio engrandecimiento. La manipulación de la oferta monetaria y los tipos de interés rechaza todos los principios de libre mercado. Irónicamente, los mercados libres y las monedas con respaldo (metálico- en oro) generan tipos de bajos tipos de interés, pero a diferencia de las tasas artificialmente bajas orquestadas por la Reserva Federal, la transmisión de esta información es beneficiosa para inversores y ahorradores. El Congreso, al ceder esta autoridad, transmite poderes económicos extraordinarios a algunos pocos de la élite. Este es un poder del que se ha abusado a lo largo de la historia. Sólo la Reserva Federal puede inflar la moneda, creando nuevo dinero y crédito de la nada, en secreto, sin control o supervisión. La inflación facilita los déficits, guerras innecesarias y gastos benefactores excesivos. La devaluación de la moneda es falsificación. Le roba su valor a todo dólar ganado o ahorrado. Roba a la gente y la hace más pobre. Es el enemigo del trabajador. La inflación es la más atroz y regresiva de todas las formas de impuestos. Transfiere la riqueza de la clase media a ricos privilegiados. El caos económico que resulta de una política de inflación del banco central inevitablemente lleva a la inestabilidad política y a la violencia. Es una antigua herramienta de todos los políticos autoritarios. La inflación nunca es un beneficio para los amantes de la libertad. Destruye la prosperidad y alimenta los fuegos de guerra. Es responsable de recesiones y depresiones. Es engañosa, adictiva y crea delirios de grandeza con respecto a la riqueza y al conocimiento. No se puede generar riqueza creando dinero por decreto. Por el contrario, se destruye, y se premia a los intereses especiales. Depender del fraude monetario para la prosperidad nacional, o para un cambio en la espiral descendente, es más arriesgado que depender de la lotería. La inflación ha sido usada para pagar todas las guerras e imperios. Y todos ellos acaban mal. La inflación y el corporativismo generan proteccionismo y guerras comerciales. Promueve chivos expiatorios, culpando a extranjeros, inmigrantes ilegales, minorías étnicas, y con demasiada frecuencia a la libertad misma, por los eventos predecibles y el sufrimiento que genera. Además, el proceso entero es inconstitucional. No hay ninguna autoridad legal para operar tal sistema monetario. ¡Así que, detengámoslo!. Reinstauremos una política de prosperidad, paz y libertad. El momento ha llegado, ¡acabemos con la FED!
"¡Habría que calificar a las imprentas de las Fábricas de Moneda y Timbre como armas de destrucción masiva !. Quizá no tomemos conciencia de ello hasta que las estrellas del Rock and Roll lo cuenten en sus letras".
Bien pues ... , desconocía cuando lo escribí, que había alguien que ya lo estaba intentando. Por algo se empieza.
Aquí tenemos El rap de Keynes y Hayek, cuya letra pone de manifiesto como con la doctrina dominante, la keynesiana, nos hemos vuelto a pegar el "gran sopapo".
Cuando Keynes dice en la letra del rap, que “él transformó la profesión económica”, desgraciadamente tiene toda la razón.
Si eres economista y no eres keynesiano-monetarista, tendrás problemas para ganar dinero.
Dentro vídeo.
Hayek vs. Keynes
Aquí un enlace con la letra traducida subtitulada.
Letra traducida:
Llevamos un siglo adelante y atrás
[Keynes] -yo quiero dirigir los mercados
[Hayek] -yo quiero liberarlos
Hay un ciclo de expansión y recesión y buenas razones para temerlo.
[Hayek]- culpa a los bajos tipos de interés
[Keynes]-no, son los instintos animales
[Keynes]
John Maynard Keynes. Escribió el libro de macroeconomía moderna.
El es hombre que necesitas cuando la economía se desboca.
Depresión, recesión, tu asunto se somete a discusión.
Toma asiento y te lo enseñaré en una sola lección.
Boom, 1929, Gran depresión, no remontábamos.
La economía se fue a la basura
Desempleo crónico resultado de salarios inflexibles
¿Esperando la recuperación? ¿En serio?. Es indignante.
Yo tenía un verdadero plan que cualquier tonto podía entender.
Mi consejo era simple: aumenta la demanda agregada
Consumo, inversión y gasto público se suman a la demanda
Asegúrate que el total crece y mira como vuela la economía
Llevamos un siglo adelante y atrás
[Keynes] -yo quiero dirigir los mercados
[Hayek] -yo quiero liberarlos
Hay un ciclo de expansión y recesión y buenas razones para temerlo.
[Hayek]- culpa a los bajos tipos de interés
[Keynes]-no, son los instintos animales
[Keynes]
Verás, es todo cuestión de gasto, escucha la caja “cha-ching”
Flujo circular, la pasta lo es todo.
Si el flujo cesa, no importan las razones
Necesitamos mas gasto del gobierno. Es tiempo de estímulos.
Así que olvídate de ahorrar, sácatelo de la cabeza.
Lo he dicho: a largo plazo todos muertos.
El ahorro es destrucción, esa es la paradoja del ahorro.
No guardes el dinero en el bolsillo o no habrá crecimiento.
Porque los negocios se mueven por espíritu animal.
El Toro y el oso (mercado alcista y bajista)
Hay razones para temer sus efectos en la inversión, ganancias y crecimiento.
Por eso el Estado debe tapar sus grietas con estímulos.
Obras publicas, la guerra, cavar zanjas, tienen el mismo efecto.
Hasta una ventana rota ayuda al cristalero a enriquecerse un poco.
El multiplicador sanea la economía.
Y si el tipo de interés del banco central se estanca,
es una trampa de liquidez, el dinero nuevo se queda en los bancos.
El déficit puede ser la cura que buscas.
Que el gasto se dispare, ahora que sabes como funciona.
Mi teoría general causó sensación. Una revolución.
Yo transformé la profesión económica.
Ya me conoces. Modestamente, aun sigo recibiendo aplausos.
Dilo bien alto dilo con orgullo:
Ahora somos todos keynesianos
Llevamos un siglo adelante y atrás
[Keynes] -yo quiero dirigir los mercados
[Hayek] -yo quiero liberarlos
Hay un ciclo de expansión y recesión y buenas razones para temerlo.
[Hayek]- culpa a los bajos tipos de interés
[Keynes]-no, … son los instintos animales
[Keynes]
He expuesto mi alegato Freddy H.
[Hayek]
¡Escucha! ¿puedes oírlo?. Voy a contarlo a grandes rasgos
al igual que mi amigo Keynes.
Su teoría oculta la mecánica del cambio.
Esa simple ecuación, demasiada agregación.
Ignora la acción humana y la motivación.
Y aún así se mantiene como excusa
de rescates y ayudas para politicuchos que maquinan.
Les das excusas para vendernos un almuerzo gratis.
Y al final solo queda deuda a raudales
Si te das la buena vida con créditos baratos
No busques remedios milagrosos contra la resaca
El ahorro real viene primero si deseas invertir
El mercado coordina tiempo e interés.
Tu enfoque en el gasto es un callejón sin salida
En el largo plazo, amigo mío, lo que se muere es tu teoría.
Así que lo siento si te suene a invectiva
Prepárate, mi perspectiva austriaca te dará una lección.
Llevamos un siglo adelante y atrás
[Keynes] -yo quiero dirigir los mercados
[Hayek] -yo quiero liberarlos
Hay un ciclo de expansión y recesión y buenas razones para temerlo.
[Hayek]- culpa a los bajos tipos de interés
[Keynes]-no, son los instintos animales
[Hayek]
Lo que deberías estudiar no es la recesión.
Desconfía de la expansión. Ese es el eje de mi teoría.
La estructura del capital es la clave.
Las malas inversiones arruinan la economía.
El boom comienza con una expansión del crédito.
El banco central baja los tipos de interés, comienzas a entender?
El dinero nuevo se confunde con ahorro verdadero.
Pero es solo inflación lo que impulsa a los inversores de nuevos proyectos,
como la construcción de viviendas.
El boom planta la semilla de su futura destrucción.
El ahorro no es real, el consumo aumenta,
Y la competencia por los recursos muestra su escasez
Así que la expansión se torna recesión cuando las tasas de interés suben.
Con los costes de producción las señales de los precios eran falsas.
El boom fue una borrachera, eso es un hecho.
Ahora es un capital devaluado con el que debemos cargar
Ya se trate de finales de los años 20 o de 2005
Al inflar las malas inversiones, parecen poder prosperar.
Debes ahorrar para invertir, no utilices la imprenta,
o una recesión sin duda vendrá.
Depresión económica.
Lo que tu llamas estímulo solo empeorará las cosas.
Es solo mas de lo mismo, mas incentivos perversos.
Y esa crisis del crédito no es una trampa de liquidez;
es solo un sistema bancario quebrado.
He terminado esta recapitulación.
Llevamos un siglo adelante y atrás
[Keynes] -yo quiero dirigir los mercados
[Hayek] -yo quiero liberarlos
Hay un ciclo de expansión y recesión y buenas razones para temerlo.
[Hayek]- culpa a los bajos tipos de interés
[Keynes]-no, son los instintos animales
PRESIDENTE: Damas y caballeros. Miembros del Comité. Estamos aquí hoy para considerar el impacto del gasto del gobierno en nuestra economía. Tenemos la fortuna de contar con dos economistas de renombre mundial que nos darán su opinión sobre este asunto.
KEYNES: Aquí estamos, adiós gran recesión. Gracias a mí como ven, no estamos en una depresión. La recuperación es el destino si sigues mis enseñanzas. Lord Keynes, aquí estoy, ¡seguidme todos!
HAYEK: Trajimos palas pero aún estamos en una zanja. Y seguimos cavando. ¿No piensas que ya es hora de cambiar? Basta de borrachera y derroche. Amigo, la fiesta se ha acabado. El largo plazo está aquí. ¡Ya es hora de que estemos sobrios!
KEYNES: ¿Estás bromeando? Mi cura funciona perfectamente bien… Echa un vistazo, la gran recesión terminó en el 2009. El mérito es mío. Las cosas hubieran sido peores. Todas las estimaciones lo prueban. Puedo darte los datos exactos.
HAYEK: Los econometristas son siempre tan piadosos. ¿Están haciendo ciencia de verdad o confirmando sus prejuicios? Sus modelos “keynesianos” son pulcros e ingeniosos; pero ese enfoque de arriba hacia abajo es una “fatal arrogancia”.
ESTRIBILLO: ¿Qué camino debemos elegir? ¿De abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo? La pelea continúa. Keynes y Hayek segundo asalto. Es hora de comparar. ¿Más desde arriba o más desde abajo? Escuchemos a los grandes. Keynes y Hayek siguen peleando.
KEYNES: Podríamos haberlo hecho mejor si simplemente hubiéramos gastado más. Lástima que eso sólo suceda cuando hay una guerra mundial. Puedes quejarte todo lo que quieras de estadísticas y regresiones. ¿Niegas que la Segunda Guerra Mundial acabó con la Depresión?
HAYEK: ¡Wow! Un hecho concreto y das saltos de alegría. La última vez que lo comprobé las guerras sólo destruían. No hubo ningún multiplicador: el consumo simplemente se contrajo conforme usábamos más recursos escasos para hacer nuevos tanques. Es bastante perverso llamar a eso “prosperidad”: carne racionada, manteca racionada… una vida de austeridad. Cuando se terminó de gastar en la guerra tus amigos gritaron: ¡Desastre! Sin embargo la economía se sobrepuso y creció más rápido.
KEYNES: Tú también ves lo que quieres ver. Gastar en la guerra claramente impulsó el PIB. El desempleo se terminó, casi bajó a cero. Por eso soy el maestro, por eso soy el héroe.
HAYEK: Crear empleo es una fácil artimaña cuando la nación está en guerra y se reclutan soldados. Si todos los trabajadores se empleasen en el ejército, estaríamos con pleno empleo y sin nada para comer.
ESTRIBILLO
HAYEK: Los empleos son medios, no fines en sí mismos. La gente trabaja para vivir mejor, para poner comida en sus mesas. El verdadero crecimiento consiste en producir lo que la gente demanda. Eso es empresarialidad, no tu planificación centralizada.
KEYNES: Mi solución es simple y fácil de gestionar. Gastar es lo que importa, ¿qué tiene eso de escandaloso? El dinero se derrama por tuberías y canales revitalizando el combustible de la economía. Es justamente como un motor que se para y se apaga. Para traerlo a la vida, hace falta una chispa. El gasto es la sangre que permite que todo siga fluyendo. ¿Hacia dónde? no importa. ¡Sólo haz que el gasto fluya!
HAYEK: Ves la inactividad en algunos sectores como una superabundancia general. Pero hay sectores saludables, sólo algunos están estancados. Así que gastar no es gratis, ese es el núcleo del problema. Se desperdicia demasiado mientras los amigotes de los gobernantes engordan. La economía no es un coche, no hay un motor que se detenga. Ningún experto puede arreglar “esto” porque no hay ningún “esto” en absoluto. La economía somos nosotros, no necesitamos mecánicos. ¡Aparta las herramientas, la economía es algo vivo!
ESTRIBILLO
KEYNES: Entonces ¿qué harías tú para ayudar a los desempleados? Esa es la pregunta que pareces evitar. Ante los problemas ¿nos harías esperar, sin hacer nada hasta que los mercados se equilibrasen?
HAYEK: No quiero no hacer nada, hay mucho que hacer. La pregunta que hago es ¿quién planifica para quién? ¿Yo planifico por mí o te dejo decidir a ti? Quiero planes hechos por muchos y no por unos pocos. No repitamos lo que ha creado los problemas. Quiero un crecimiento real, no una sucesión de burbujas. Dejemos de rescatar a las empresas que pierden y dejemos trabajar a los precios: si dejamos de manipularnos, no se volverán locos.
KEYNES: Vamos, ¿estás de broma? ¿Las fluctuaciones de Wall Street no desafían tu visión de la autorregulación? Hasta tú debes admitir que la lección que hemos aprendido es que necesitamos más supervisión para que no nos quemen (estafen).
HAYEK: ¿Supervisión? El gobierno lleva tiempo encamado con los ejecutivos de Wall Street y las empresas que controlan. El capitalismo consiste en beneficio y pérdida. Cuando socorres a los que pierden el coste no tiene límite. ¿La lección que yo aprendí? Es lo poco que sabemos. El mundo es complejo, no un flujo circular. La economía no es algo que se pueda aprender en la universidad, pensar de pensar de otro modo es “la pretensión del conocimiento”.
ESTRIBILLO
KEYNES: Te subes a tu caballo (te muestras arrogante) y te vas a las carreras. Yo observo el mundo caso por caso. Cuando la gente sufre me arremango. Y hago lo que puedo para curar nuestra enfermedad. El futuro es incierto, nuestras previsiones son frágiles. Por eso los mercados libres son tan proclives a fallar. En un mundo volátil necesitamos más sensatez. Así la intervención estatal puede contrarrestar la depresión.
HAYEK: Las personas no son piezas de ajedrez que puedas mover en un tablero a tu capricho, ignorando sus sueños y deseos. Bajo incentivos políticos la sensatez es un chiste. Los diales que ajustas son sólo humo y espejos. Necesitamos reglas claras y precios de mercado reales para que la prosperidad emerja y acabe con la crisis. Danos la oportunidad de descubrir por nuestra cuenta la manera más valiosa de servirnos los unos a los otros.
ESTRIBILLO
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“Fight of the Century” Lyrics.
Written by John Papola and Russ Roberts
KEYNES
Here we are… peace out! great recession
thanks to me, as you see, we’re not in a depression
Recovery, destiny if you follow my lesson
Lord Keynes, here I come, line up for the procession
HAYEK
We brought out the shovels and we’re still in a ditch…
And still digging. don’t you think that it’s time for a switch…
From that hair of the dog. Friend, the party is over.
The long run is here. It’s time to get sober!
KEYNES
Are you kidding? my cure works perfectly fine…
have a look, the great recession ended back in ’09.
I deserve credit. Things would have been worse
All the estimates prove it—I’ll quote chapter and verse
HAYEK
Econometricians, they’re ever so pious
Are they doing real science or confirming their bias?
Their “Keynesian” models are tidy and neat
But that top down approach is a fatal conceit
REFRAIN
Which way should we choose?
more bottom up or more top down
…the fight continues…
Keynes and Hayek’s second round
it’s time to weigh in…
more from the top or from the ground
…lets listen to the greats
Keynes and Hayek throwing down
KEYNES
We could have done better, had we only spent more
Too bad that only happens when there’s a World War
You can carp all you want about stats and regression
Do you deny World War II cut short the Depression?
HAYEK
Wow. One data point and you’re jumping for joy
the Last time I checked, wars only destroy
There was no multiplier, consumption just shrank
As we used scarce resources for every new tank
Pretty perverse to call that prosperity
Rationed meat, Rationed butter… a life of austerity
When that war spending ended your friends cried disaster
yet the economy thrived and grew faster
KEYNES
You too only see what you want to see
The spending on war clearly goosed GDP
Unemployment was over, almost down to zero
That’s why I’m the master, that’s why I’m the hero
HAYEK
Creating employment’s a straightforward craft
When the nation’s at war, and there’s a draft
If every worker was staffed in the army and fleet
We’d have full employment and nothing to eat
REFRAIN REPEATS
HAYEK
jobs are a means, not the ends in themselves
people work to live better, to put food on the shelves
real growth means production of what people demand
That’s entrepreneurship not your central plan
KEYNES
My solution is simple and easy to handle..
its spending that matters, why’s that such a scandal?
The money sloshes through the pipes and the sluices
revitalizing the economy’s juices
it’s just like an engine that’s stalled and gone dark
To bring it to life, we need a quick spark
Spending’s the life blood that gets the flow going
Where it goes doesn’t matter, just get spending flowing
HAYEK
You see slack in some sectors as a “general glut”
But some sectors are healthy, only some in a rut
So spending’s not free – that’s the heart of the matter
too much is wasted as cronies get fatter.
The economy’s not a car, there’s no engine to stall
no expert can fix it, there’s no “it” at all.
The economy’s us, we don’t need a mechanic
Put away the wrenches, the economy’s organic
REFRAIN REPEATS
KEYNES
so what would you do to help those unemployed?
this is the question you seem to avoid
when we’re in a mess, would you just have us wait?
Doing nothing until markets equilibrate?
HAYEK
I don’t want to do nothing, there’s plenty to do
The question I ponder is who plans for whom?
Do I plan for myself or leave it to you?
I want plans by the many, not by the few.
Let’s not repeat what created our troubles
I want real growth not a series of bubbles
Stop bailing out loser, let prices work
If we don’t try to steer them they won’t go berserk
KEYNES
Come on, Are you kidding? Don’t Wall Street’s gyrations
Challenge your world view of self-regulation?
Even you must admit that the lesson we’ve learned
Is more oversight’s needed or else we’ll get burned
HAYEK
Oversight? The government’s long been in bed
With those Wall Street execs and the firms that they’ve bled
Capitalism’s about profit and loss
you bail out the losers there’s no end to the cost
the lesson I’ve learned? It’s how little we know,
the world is complex, not some circular flow
the economy’s not a class you can master in college
to think otherwise is the pretense of knowledge
REFRAIN REPEATS
KEYNES
You get on your high horse and you’re off to the races
I look at the world on a case by case basis
When people are suffering I roll up my sleeves
And do what I can to cure our disease
The future’s uncertain, our outlooks are frail
Thats why free markets are so prone to fail
In a volatile world we need more discretion
So state intervention can counter depression
HAYEK
People aren’t chessmen you move on a board
at your whim–their dreams and desires ignored
With political incentives, discretion’s a joke
Those dials you’re twisting… just mirrors and smoke
Aunque todos los bancos de la zona euro están –o estuvieron- más o menos apestados hasta las cejas de "activos tóxicos", muchos de los cuales, los han traspasado a los gobiernos, con lo cual el resultado ha sido convertir la burbuja inmobiliaria en burbuja de deuda pública; el caso es que, el grueso de las malas inversiones consecuencia de la expansión artificial del crédito, no se ha materializado uniformemente a lo largo y ancho del territorio de todos los países de la UME (Unión Monetaria Europea)
Entre los pocos agraciados, nos ha tocado el "ladrillazo" a nosotros. Probáblemente porque habíamos comprado casi todos los boletos, y porque nuestros gobernantes autonómicos (alcaldes y concejales de urbanismo especialmente), creyéndose los más listos de corral, en realidad son los más ineptos, cretinos y corruptos de toda la UE, porque han puesto al servicio de sus intereses personales, a través de las cajas de ahorros, la diabólica cadena crediticia irregular que permite aumentar la oferta monetaria mediante la concesión masiva de préstamos sin respaldo de ahorro previo.
Ambos fenómenos son indeseables, pero el primero es veneno letal disfrazado de hermosa ficción.
Si gobernantes y burócratas se dedicaran todas las meses, durante años, a irrumpir en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre a bordo de una carabana de trailers de 30 toneladas, llenándolos de billetes "recien horneados" hasta reventar; y acto seguido lo gastaran todo en put@s, drogas y rock and roll, harían menos daño a la economía del país que si introdujeran esa misma cantidad de dinero mediante préstamos a través del sistema financiero manipulando a la baja el tipo de interés (expansión crediticia).
Todos los que habéis/hemos trabajado por objetivos, situémonos en el año 2000/01 (comienzo de la última expansión crediticia) y leed esto:
Huerta de Soto escribió en 1998:
LA ECONOMÍA “MANÍACO-DEPRESIVA”: LA DESMORALIZACIÓN DE LA CULTURA EMPRESARIAL. ...Es preciso resaltar como el actual sistema monetario basado en la expansión crediticia ha hecho habitual que el desarrollo económico se produzca a golpes de boom y de crisis… Empresarios, políticos, sindicalistas, y agentes económicos en general se han acostumbrado a considerar que la etapa de expansión artificial propia del boom es la etapa normal de prosperidad, que ha de mantenerse por todos los medios… No se dan cuenta que la recesión es la consecuencia inevitable de la expansión artificial del crédito… La expansión crediticia fuerza además, de manera desproporcionada e indebida, la capacidad de reacción y el ritmo de trabajo de los agentes económicos. Mientras dura, se pone al límite la capacidad de trabajo de los seres humanos y se pervierte su espíritu empresarial, generándose un estrés y un desgaste psicológico muy costosos en términos humanos y personales. Además, la creación de nuevo dinero mediante la concesión expansiva de créditos, financia todo tipo de operaciones especulativas, ofertas públicas de adquisición de acciones y guerras de tipo comercial y financiero en las que prepondera la cultura de la especulación a corto plazo, extendiéndose erróneamente la idea de que es posible y conveniente lograr cuantiosos beneficios con pasmosa facilidad y rapidez. Se desmoraliza así el trabajo bien hecho y la cultura empresarial tradicional basados en el prudente desarrollo de empresas con un espíritu de permanencia y de consecución de objetivos a largo plazo. A esta idea nos queremos referir cuando hablamos de la desmoralización generalizada a la que da lugar la expansión artificial de origen crediticio, y que es esencialmente devastadora y dañina para las generaciones mas jóvenes y dinámicas de la sociedad. (Huerta de Soto – 1998).
Para que se produzca una recesión económica es condición necesaria que una enorme cantidad de empresarios se equivoquen todos al mismo tiempo. ¿Como es posible que ocurra esto? Los fenómenos macroeconómicos (paro, crecimiento, recesión, inflación de precios, etc...) son consecuencia de acciones humanas individuales (microeconomía), de consumidores, empresarios, inversionistas, especuladores, etc, que necesariamente han de regirse por las regulaciones, los privilegios y las ocurrencias legislativas de gobiernos, políticos y burócratas. Una inmensa mayoría de la prensa y programas de radio, televisión y webs de Internet no informan correctamente del origen de este desaguisado mundial en el que millones de empresarios han equivocado sus inversiones, todos a la vez. Muchos de ellos (los programas y sus tertulianos) se quedan en la "codicia humana" como causa última, como si tal pecado capital se hubiera inventado antesdeayer. A modo de introducción breve podemos decir que la causa de la "Gran Recesión" es la descoordinación intertemporal entre consumidores, ahorradores e inversores provocada por los gobiernos y sus asociados, los intermediarios financieros (bancos), mediante la denominada expansión (artificial) de crédito (o expansión monetaria). El descalabro [la crisis] se produce cuando se pone de manifiesto esa descoordinación intertemporal entre ahorradores/inversores/consumidores, causada por un proceso de incremento de la masa monetaria mediante un descomunal aumento del volumen de créditos sin respaldo de ahorro previo (es decir, sin respaldo del correspondiente aumento bienes reales) introducida en las economías mediante inyecciones monetarias en las etapas superiores de los procesos productivos (las más alejadas del consumo. Ver teoría del capital) Una economía puede funcionar con cualquier cantidad de "dinero" o medios de intercambio (o mejor dicho, moneda). Lo que no puede ser es que esa cantidad se expanda o se contraiga como un chicle desconectada de la producción de bienes y servicios. La masa monetaria aumenta "a lo bestia" cuando el sistema financiero, bajo la dirección del Banco Central, expande el crédito mediante la creación de (falsos) "depósitos" bancarios a corto plazo (y papel moneda); y se contrae cuando los "depósitos" (y el papel moneda) se quedan sin respaldo al quedar impagados los créditos a largo plazo que concede el sistema financiero (invertir a largo y endeudarse a corto). Lo complicado -para los ciudadanos- es darse cuenta a tiempo de lo que está pasando porque la continua refinanciación mediante papel moneda (y "depósitos") sin respaldo, del sistema bancario por parte de los Bancos Centrales nos ha anestesiado la capacidad de percepción de los efectos de la peligrosa cadena de crédito irregular y además, se nos ha arrebatado el mecanismo para cortar de raíz la expansión monetaria: la convertibilidad del papel moneda en oro (auténtico dinero) o en todo caso, en un bien presente con valor económico independiente del emisor de ese papel moneda.
Pero ... ¿cómo es la mecánica del proceso que conduce a la crisis?
Rastreemos un poco lo que ocurre -que sucesos microeconómicos se producen- cuando los gobiernos y bancos centrales permiten y orquestan una expansión crediticia bajo los actuales privilegios bancarios (refinanciación de deudas y curso forzoso de la moneda estatal) que conceden al sistema financiero. Para ello seguiremos -muy líbremente- a F. Hayek básicamente en su libro "Precios & Producción".
Imaginemos dos pequeñas comunidades con economías exactamente iguales. Por ejemplo dos ciudades o pueblos con la misma población, las mismas entidades financieras, los mismos negocios y comercios, etc, etc, etc … pero con una diferencia entre ambas: En la comunidad B circula del doble de dinero que en la comunidad A, por tanto, los precios de las mercancías y servicios son el doble en B que en A.*
Ambos pueblos están incomunicados entre sí. Son sistemas independientes.
Ahora imaginemos que el gobierno autoriza la introducción en la ciudad A de una cantidad de dinero igual a la que actualmente hay en circulación, de tal modo que se igualen las masas monetarias en ambas ciudades. O sea, para entendernos: que haya en las dos ciudades la misma cantidad de billetes y monedas.
¿Qué pasará con los precios de las mercancías y servicios en A hasta que la inyección monetaria deje de producir efectos?; es decir ¿qué pasará con los precios relativos?
¿Alguien cree realmente que todos los precios de los bienes y servicios de la ciudad A irán subiendo todos a la vez y proporcionalmente y del mismo modo todos los salarios y las rentas de todos los ciudadanos de A, hasta que todo se iguale a los precios y salarios de B? ... ¡¡¡y santas pascuas, todo el mundo tan contento!!!
Tal cosa solo sería posible si hubiera una intervención milagrosa y sobrenatural que fuera informando a cada individuo de todo el proceso en tiempo real y le dijera que saldo de tesorería debe mantener en cada momento, que compras y ventas debe realizar cada día, hora y minuto; que stock debe mantener, como se van modificando las preferencias temporales, que salario debe reivindicar en cada instante a medida que cada nueva unidad monetaria se extiende en el sistema; como debe ir variando sus cálculos, sus apreciaciones, su contabilidad……
No es posible esto, aunque al gobierno, sea cual fuere, le importa un bledo que no lo sea.
Lo que sucederá es que, en el mejor de los casos, es decir, suponiendo que el dinero NO entra por el sistema crediticio (ese caso ya lo iremos viendo), sino que por ejemplo entra a través de subvenciones directas, entonces habrá desde el minuto uno, un primer grupo de personas que tendrán más capacidad de compra, más poder adquisitivo. Estas personas comprarán a precios que todavía no han sufrido el impacto de la inyección monetaria. Después, otros individuos que vendan sus productos a aquel primer grupo podrán, también rápidamente, aumentar los precios de sus productos mientras que por otro lado, seguirán pagando casi lo mismo por lo que necesitan; perteneciendo por tanto, este 2º grupo al “club” de beneficiados por el aumento del dinero en circulación. A medida que el dinero nuevo se extiende, habrá grupos de personas que no habrán podido aumentar los precios de lo que venden, por falta de demanda (puesto que podría ser que los precios incrementados de algunos productos que ya han sufrido el impacto de la inyección monetaria, sean causa de una disminución de la demanda de otros productos requeridos por personas con menos ingresos), y sin embargo ya, en ese momento, pagarán más por los productos que compran. Es posible, por tanto, que haya precios que inicialmente bajen. Habrá pues, grupos que no se dedican a vender nada, por ejemplo pensionistas, que durante todo el proceso verán como inexorablemente se reduce su poder adquisitivo. En el mejor de los casos, al final del proceso, el gobierno dirá que el “engendro llamado IPC”, que deja fuera activos como el precio de las viviendas, ha subido un x% y les aumentará en tal proporción la pensión, aunque ellos verán con sus propios ojos y “bolsillos” que su cesta de la compra personal probablemente sea más escasa.
De modo que, debido a la inyección monetaria, unas personas se forrarán y otras se empobrecerán; se venderán más de unas cosas y menos de otras. Alguien quebrará y dejará de vender y otros al contrario. Lo que es indudable es que los precios relativos habrán variado. Y aunque el nivel general de precios resulte similar en ambas comunidades, ni los precios de los bienes serán iguales ni lo será tampoco la nueva distribución de la riqueza. El dinero no es neutro, como bien puso de manifiesto Ludwig Von Mises.
Ni aunque repitiéramos la misma operación un millón de veces – como si se tratara de universos paralelos- jamás se conseguiría, en la ciudad A, mantener la misma distribución de la riqueza y la igualación de todos los precios y salarios con los de la comunidad B.
Bien pues … en este mundo vivimos… y sin rechistar, desde hace más de 150 años. Si usted cree que no es cierto, preguntese cuanto valía una docena de huevos hace 30 años o una onza de oro ¿a qué se debe el descomunal aumento del precio?. Pregúntese ¿que le parece que el "dinero" (si es que a eso le podemos llamar dinero) que usted ahorra gracias su esfuerzo y sacrificio pierda un poder adquisitivo enorme en unos pocos años? .
Nuestras altísimas autoridades políticas y monetarias, capaces de verlo todo desde las alturas, nos cuentan la milonga de que los ahorradores se mantienen líquidos (es decir, atesoran), y que eso impide que se invierta y por tanto no se crea empleo; y entonces, a través de sus leyes de curso forzoso, meten sus zarpas en la actividad económica, poniendo a toda máquina la imprenta monetaria. Quantitative Easing, lo llaman los muy "desgraciaos". El resultado es una gigantesca transferencia de riqueza de nuestros bolsillos a los suyos. Del ciudadano medio, acreedor, hacia los endeudados, es decir, hacia los gobiernos, banqueros y corporaciones asociadas al poder.
"La cura para la inflación, en pocas palabras,
es dejar de inflar. Es tan simple como eso".
H. Hazlitt
De la deflación ya hablaré otro día aunque puede intuirse que se trata del fenómeno contrario, es decir, de una contracción monetaria en vez de una expansión monetaria. Los bancos quiebran, dejan de prestar y el dinero se destruye (porque el crédito es el medio habitual de intercambio, el actual dinero). Si bien la deflación tiene otro componente -que se suma al anterior- y es que cuando se desarrolla como consecuencia de una recesión económica causada por una expansión artificial del crédito, se produce la disminución del poder adquisitivo global, al perder la gente sus empleos.
A todo aparato estatal, que funciona con moneda fiat, "se le caen las bragas" solo de pensar en una deflación prolongada, ya que la carga de la enorme deuda pública que está contrayendo, unida a esa deflación prolongada significa una disminución brutal de los futuros ingresos que, o los dedicamos a remunerar a políticos y burócratas y a esas cosas a que se dedica el Estado del Bienestar, o al revés: reducimos el estado a la mínima expresión, cosa que jamás hará un político voluntariamente.
*Por cada suma dineraria m de A hay una cantidad nm en B, siendo n=2. Por tanto la relación de los precios es 1:n, es decir, ½. No hay pagos aplazados, y el dinero solo se utiliza como dinero. No tiene ningún otro uso. Ejemplo tomado de "La Acción Humana", un poco contado a mi manera.
"El banquero que ejerce su actividad con un coeficiente de reserva fraccionario es similar al que toma dinero de la caja de su empresa para invertirlo en actividades propias. Al igual que el banquero, él ve la oportunidad de obtener un beneficio utilizando los activos de otra persona. El delincuente sabe, digamos, que el auditor vendrá el 1 de junio para inspeccionar las cuentas; él pretende desde luego reponer “el préstamo” antes de esa fecha. Supongamos que lo hace. ¿Es cierto que nadie ha perdido y todo el mundo ha ganado? Yo niego esa afirmación. Un robo se ha cometido y esa apropiación debería ser perseguida y no perdonada. Los partidarios de la banca con reserva fraccionaria suponen que algo va mal solamente si alguien que decida retirar su propiedad encuentra que la misma no está disponible. Sin embargo yo mantengo que el daño – el robo- ocurre en el momento en que el delincuente se apropia del dinero y no en el momento posterior cuando su “préstamo” resulta ser descubierto".
La fatal arrogancia de los políticos no tiene límite en el intento de organizar la sociedad a golpe de "Boletín Oficial", es decir, mediante agresiones sistemáticas ("mucha policía") a las relaciones humanas ("diversión": creatividad, libre acceso a la función empresarial, contratos libres, dinamismo, libertad).
Este entorno intervencionista actual, donde las Administraciones públicas se nos meten hasta la cocina, el baño y la alcoba, es caldo de cultivo para que miles de personas con "buenos cerebros" dediquen buena parte de su vida profesional a conseguir del gobierno de turno, regulaciones, privilegios, y medidas coactivas sobre el resto de la población para evitar la competencia (el libre acceso a la función empresarial) y consolidar su posición económico-financiera a costa del expolio de las clases medias y bajas.
Las regulaciones sin fin no hacen sino corregir anteriores regulaciones. Tenemos más inseguridad jurídica, desánimo, más incertidumbre, picaresca, burla de la Ley, descrédito del Derecho, repugnancia por la política, cultura del pelotazo, y en última instancia, más pobreza para todos: menos bienes de capital por habitante (la tarta se reduce).
Una vez que la presión fiscal nos llega hasta las orejas, el recurso de los gobiernos – como ya he comentado en otras entradas- para conseguir el milagro de los panes y los peces, es la manipulación del dinero, del crédito y del tipo de interés. Todos los que hemos trabajado en un banco o caja, y nos han puesto la cabeza como un bombo a base de objetivos, sabemos (o deberíamos saber) cómo hemos llegado a esto (4 millones de parados y los que vendrán), y para muestra un botón.
De acuerdo con Aristóteles, es imposible que un objeto esté en dos sitios distintos al mismo tiempo.
Imaginemos una comunidad en la que -dados unos determinados factores de producción- se consigue producir energía y materias primas, etc, para hacer un edificio cada año.
Si en este mismo instante, el sistema financiero (con el banco central a la cabeza) mediante una expansión crediticia, introduce medios de intercambio en el mercado mediante inyecciones monetarias en las etapas superiores de los procesos productivos prestándoselo a largo plazo a constructores y promotores, no por ello se podrán construir, por ejemplo, 10 edificios cada doce meses.
Este relato - "El día de la cigarra"- del blog zaramatimes de ayer, me viene al pelo para recordar el fenómeno de la preferencia temporal.Un fenómeno, que la práctica totalidad de los gobernantes se empeñan en ignorar -cuando intervienen el dinero y el crédito-. Algunos, tal vez de forma bienintencionada, otros, quizás, en su propio provecho, para mantenerse en el poder.
Consiste en que:
El ser humano, siempre y en todo caso -invariadas las demás circunstancias- prefiere la satisfacción más próxima a la más remota, es decir, prefiere consumir en el presente a hacerlo en el futuro, o dicho de otra forma, valora más los bienes presentes que los futuros. Los individuos buscan siempre satisfacer sus objetivos lo antes posible, valorando más la realización inmediata que la futura.
Concebir lo contrario sería como no llegar nunca a consumir ni a disfrutar; ya que cuando llegue el futuro, éste ya no lo es; será el presente, y por tanto se pospondría de nuevo la decisión de consumir, y así sucesívamente, hasta producirse la muerte. Esto último, no ocurre así en la lógica humana. Por tanto, la preferencia temporal es guía de la acción humana.
Sin embargo, no es un fenómeno exclusivamente humano, sino, una circunstancia típica del proceder de infinidad de seres vivientes como por ejemplo, las hormigas. La diferencia estriba en que para el hombre, no resulta inexorable, ni meramente instintivo el alargamiento del periodo de provisión, como sucede con aquellos animales que acumulan alimentos, sino que es fruto de un proceso consciente de valoración.
Cada ser humano, individualmente, es libre para decidir "ser esclavo de su trabajo" posponiendo al límite el consumo, es decir, la satisfacción de sus necesidades y apetitos materiales y espirituales, hasta extremos insólitos; o es libre para lanzarse al consumo sin freno, de néctares divinos (como en el relato de zaramatimes); o lo es para decidir cualquier combinación temporal y material de ambas cosas. Cada elección tendrá sus consecuencias.
Mantener la vida y dejar cubiertas las necesidades vitales son presupuestos insoslayables para llegar a satisfacer necesidades futuras. Pero, aún cubiertas las necesidades vitales, y mientras no nos encontremos todos en el paraíso, persistirá el fenómeno de la preferencia temporal.
Bien, y ¿cómo se manifiesta el fenómeno en cuestión?. Pues,-en una sociedad donde sea posible el cálculo económico- se manifiesta por la mayor valoración monetaria de los bienes presentes con respecto a los bienes futuros.
Veamos.
Si el objetivo de su acción es conseguir 1000 €, ¿Usted que prefiere: conseguirlos hoy ó dentro de un año? La respuesta es obvia y lógica: usted prefiere sin duda alguna, tener 1.000 euros hoy y ser libre para decidir gastarlos, invertirlos o lo que le venga en gana.
Sin embargo, tal vez prefiera tener 1.100 euros dentro de un año, que tener 1.000 euros hoy; ó tal vez, la preferencia de otro individuo sea la contraria, pagar 1.100 € dentro de un año para disfrutar o invertir 1.000 € hoy.
The Marshmallow Test
En el vídeo podemos ver como los niños del test Marshmallow manifiestan sus preferencias temporales. Todos valoran más los bienes presentes que los futuros. Algunos no pueden esperar a consumir el dulce. Ellos saben que si se aguantan, el consumo futuro será superior, pero no todos lo consiguen, porque valoran más el consumo presente aunque sea menor. Los que aceptan posponer el consumo presente solo lo hacen a cambio de un mayor consumo futuro.
La circunstancia consistente en la existencia de diferentes preferencias temporales entre individuos, dará lugar a un mercado de intercambio de bienes presentes por bienes futuros. Se puede afirmar por tanto, que -en una sociedad con cálculo económico- el fenómeno de la preferencia temporal se manifiesta a través del tipo de interés.
El tipo de interés sólo es un precio, pero es el precio más importante de una economía. No es el precio del dinero. Es el precio que manifiesta la valoración que dán los individuos a los bienes presentes en relación a los bienes futuros. Es el precio del tiempo económico.
Una preferencia temporal muy alta significa que se valoran mucho más los bienes presentes en relación a los futuros. Implica un alto tipo de interés. Una baja preferencia temporal significa que las necesidades más urgentes están cubiertas y por tanto se valoran menos los bienes presentes que los bienes futuros. Esto implica un tipo de interés más bajo. Un tipo de interés negativo (como el tipo de referencia que han llegado a aplicar los bancos centrales), aplicado al vídeo de los niños, supondría que posponer el consumo resulta penado o castigado con comer menos que la unidad de dulce que tienen al principio. Sería absurdo. Un tipo de interés negativo se traduce en consumo de capital.
El hombre actúa siempre intentando dar satisfacción inmediata al cumplimiento de sus fines. Para ello, y dado que los recursos siempre son limitados, deberá elegir entre ellos, poniendo de manifiesto su preferencia temporal, repartiendo los recursos disponibles entre el consumo presente y futuro. Entre ahorro (inversión) y consumo. La preferencia temporal es determinante de la proporción entre consumo e inversión. Y el tipo de interés vendrá determinado fundamentalmente por la preferencia temporal (no por la demanda de dinero como proponen los Keynesianos) y la aversión al riesgo. Pero, ¡ay amigo!, aquí es cuando intervienen gobiernos y burócratas, entrando como elefantes en cacharrerías. Gobernantes y Burócratas, en lugar de permitir que sea la suma o la conjunción de las preferencias temporales de los individuos, es decir, el mercado, el que fije los tipos de interés, pues, lo hacen ellos (tipo de referencia del Banco Central); "para eso son gente superior, privilegiada y mejor informada, que saben más y mejor que nosotros lo que nos conviene". Mediante "leyes de curso forzoso", deciden también qué moneda debe utilizarse para liberar deudas; es decir, en última instancia, para el intercambio de todos los bienes y servicios. Y por si fuera poco, ponen en circulación "cantidades industriales de toneladas" de esa moneda, causa de los ciclos económicos y del permanente aumento de precios que sufrimos y al que estamos tan habituados que consideramos hasta lo más normal del mundo. Y de esos polvos vienen estos lodos. Tipos de interés artificialmente bajos. Tipos de interés cero. Hasta tipos de interés -reales- negativos. Un tipo de interés (real) que sea cero o negativo se produce cuando el índice general de precios (IPC) es superior al tipo de interés de mercado que sigue la referencia del tipo marcado por el Banco Central.
Es como si a la pregunta ¿usted que prefiere?, ¿comer hoy o el año que viene?, usted respondiera: “mejor el año que viene, naturalmente”. ¿?¿?¿?¿?¿? Porque ¡ojo!, no perdamos de vista las dos caras de la moneda. Si la sociedad recibe crédito a tipo de interés real cero o negativo es porque la sociedad ofrece crédito a ese tipo cero o negativo. ¿Quienes son éstos últimos?, ¿los que lo ofrecen?. Pues en teoría, deben ser los que prefieren comer el año que viene. ¿Nos hemos vuelto locos, entonces, durante tantos años?. Obviamente no. Los autores del desaguisado han sido y son nuestros políticos y su legión de burócratas con sus torpes zarpas, manipulando el dinero y el crédito.
Antes he dicho que pueden hacerlo de forma bienintencionada ¿por qué?. Pues porque el fenómeno de la preferencia temporal, que se da en todo ser humano (adulto, en plenitud de facultades mentales), sin excepción, restringe el ahorro (y por tanto la inversión). ¡Claro, hay que remediar esto como sea! Si no hay crédito para todos los demandantes (bienes reales que no se han consumido), ¿que hacen nuestros políticos y burócratas para seguir prometiendo y por tanto volver a ser reelegidos?: crear "nuevo dinero" (medios de intercambio) a través de la expansión crediticia rebajando el tipo de interés (o monetizando deuda pública). Es decir, ocultando la preferencia temporal de la gente, crean nuevas unidades monetarias con poder de compra para sobrepujar por los bienes y servicios ya existentes en el mercado.
Sin embargo, la teoría de la preferencia temporal, nos informa que una sociedad que carece de ahorro es una sociedad cuyos miembros apenas pueden cubrir sus necesidades vitales o poco más. O bien, el extremo opuesto, es decir que, creyendo encontrarnos en el paraíso, pensamos que no existe en realidad problema económico alguno, ni escasez de ninguna clase, y por tanto nos lanzamos a un consumo sin fin, olvidándonos de proveer el futuro.
Así pues, la expansión "artificial" del crédito "es la madre de todos los engaños", pura dinamita social. Se hace creer que existe un ahorro que, realmente no existe. Se produce la ficción de que ha habido un aumento del ahorro en paralelo a la expansión monetaria. La consecuencia inevitable será la descoordinación intertemporal entre ahorradores, inversores y consumidores.
El tipo de interés, manifestación de la preferencia temporal, es "el faro que destella en la costa al anochecer". Es guía de la actividad empresarial, puesto que señala al emprendedor el coste de los recursos puestos a su disposición por la sociedad (por los ahorradores) y el tiempo máximo que puede disponer de ellos.
La expansión del crédito orquestada por el banco central impulsa, bajo el engaño, un periodo económico de auge ficticio. Se comienzan entonces, proyectos que no se podrán culminar, puesto que no hay ahorro para ello, y los recursos son los mismos que había antes de la expansión monetaria.Se producirán entonces los sucesos microeconómicos que se describen en esta otra entrada: "Rastreadores" y que nos conducen a una crisis inevitable.