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domingo, 11 de enero de 2026

LOS VIEJOS ROCKEROS SE ESTÁN CARGANDO EL ROCK


LOS VIEJOS ROCKEROS SE ESTÁN CARGANDO EL ROCK

La agonía del rock no es culpa de la falta de guitarras, sino de quienes las sostienen. Hoy, el rock no está muriendo por falta de calidad, sino por un exceso de complacencia y una desconexión total con la realidad juvenil. El género que nació para joder al sistema ahora es el puto sistema: complaciente, desconectado y oliendo a naftalina.

Las bandas consagradas, hace lustros que perdieron el contacto con la realidad de los chavales. Siguen repitiendo las mismas consignas de hace 30 años mientras la juventud de hoy vive en un mundo completamente distinto. Y lo peor: existe una notable desconexión ideológica. Para muchos jóvenes, la retórica "progresista" y "woke" de estas bandas huele a falsa rebeldía, a sermón moral barato de abueletes que ya comen en la mesa de los poderosos globalistas. Ese apesebramiento en la cultura oficial choca de frente con una generación que odia el puritanismo progre y la corrección política predecible y busca algo más crudo, más honesto, aunque sea en otros lados.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Corrección política y libertad de expresión en el siglo XXI - "Puritanismo Progre"


Def Con Dos


Antes de Marx, los «socialistas utópicos» se convirtieron en materia de examen científico. Este examen redujo a la nada la ideología socialista. Marx entró en escena con un sistema (“socialismo científico”) que, según él, lo protegía de la ingrata crítica de los economistas, científicos y de los lógicos. Para ello empleó varios medios. Negaba el carácter necesario y universal de la lógica. El pensamiento era función de la clase social en que vive el pensador. Su principio más notable era la prohibición de pensar e investigar científicamente la organización y el funcionamiento de la economía socialista, puesto que el socialismo, según Marx, era ineluctable. Lo que resultó, de su aplicación, no fue nada bonito: la miseria y el hambre.
Hoy en día, un selecto grupo de hijos de puta, amparados por legiones de idiotas útiles, salidos como salchichas de la educación pública, vuelven a la carga.