"El dinero vale mas donde y quando ay falta del, que donde y quando ay abundancia".
(MARTIN DE AZPILKUETA - AÑO 1556)

miércoles, 29 de abril de 2009

¿Que pasa, que no puede fabricar el pais más dinero? ó ¿Como va esto?

Fue entonces cuando Andy,
repentinamente iluminado,
se puso muy serio y
se dirigió a la entrevistadora:
"Oye, tú que tienes estudios...",
empezó la frase, con toda la modestia
de que sólo la infinita sabiduría es capaz.
Y remató:

"¿QUÉ PASA, QUE NO PUEDE FABRICAR EL PAÍS MÁS DINERO O CÓMO VA ESTO?".

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/25/rockandblog/1222308418.html

¿Por qué los “Estados del Bienestar” occidentales no pueden permitir que quiebren las entidades financieras y sin embargo el resto de empresas, sí que se pueden ir al carajo?
¿Esto funciona así, fatal e inexorablemente, “por designio Divino”?.
Lo cierto es que funciona así porque la inmensa mayoría de los ciudadanos no sabe como funciona. No lo saben Andy y Lucas (ni tienen porque saberlo). Y lo que es peor, no lo sabe, y se burla, el periodista que publica el artículo, que realmente no tiene ni zorra idea de cual es la respuesta a la pregunta de Andy.

¿Sabe usted que es el coeficiente de caja fraccionario?; si todos fuéramos conscientes, no permitiríamos que perpetraran tamaña manipulación del dinero.
Los bancos no se someten a la legislación a la que nos sometemos el resto de los ciudadanos y empresas. El Código Penal no está hecho para ellos (ni el Mercantil, ni el Civil). ¿Por qué?.
Porque los gobiernos necesitan a los bancos para financiar sus proyectos políticos manipulando la masa monetaria, creando inflación crónica que abarate su deuda. No les basta con los impuestos. Inventan engendros financieros para obtener recursos ahorrados por otros, y lo hacen a través de sus Bancos Centrales y de todo el sistema financiero.
Introducen sus torpes zarpas, manipulan el dinero –medio de cambio indirecto-, falsean el ahorro de los ciudadanos y los precios de las mercancías. Nos expropian ante nuestras narices y no nos enteramos.
Y cuando todo se les va de las manos, una vez inundado el mundo de miles de trillones de toneladas de papelitos y asientos contables, se reunen y nos cuentan la milonga de que todo es culpa del capitalismo salvaje y del “neo-nosequé” y el neo-nosecuantos”. Y lo peor es que cuela.

El caso es que a los bancos se les permite violar los Principios Generales del Derecho. Los gobiernos permiten a las entidades financieras cometer el “delito de apropiación indebida” cuando les dejan prestar o invertir dinero que a ellos les ha sido depositado a la vista.
Esta es la cláusula primera de un contrato de libreta de ahorro del BBVA (pongo este banco porque tengo a mano el contrato pero son todos similares):

“...el presente contrato tiene carácter de “apertura de cuenta” sin perjuicio de cual sea su denominación comercial que tendrá meros efectos de contabilización o de identificación interna bancaria”.

¿Esto que coño es?, ¿un contrato de depósito?, ¿un contrato de préstamo o mutuo?, Pues ni se sabe.
Los clientes del banco creemos que estamos firmando un contrato de depósito (irregular, puesto que el dinero es un bien fungible) pero lo cierto es que no lo es. Ni los bancos saben donde encajarlo puesto que dicen:”sin perjuicio de cual sea su denominación comercial”.

El coeficiente de caja, debería ser del 100 % para todos los depósitos a la vista y entonces el contrato se identificaría como un depósito. ¿Por qué no lo ponen?


Cobran comisiones de administración, de mantenimiento, de tarjetas, de correo …. etc, por los depósitos a la vista de sus clientes a la vez que prestan a otros ese dinero ("doble beneficio"), que –insisto- está a la vista.
Si un cliente deposita 100 € a la vista, ellos prestan 90€ y se lo ingresan en cuenta al solicitante del préstamo, guardando solo 10 como coeficiente de caja (el coeficiente de caja fraccionario actual en realidad es más bajo), por lo que hay dos titulares que tienen a la vez, 100 y 90 euros en cuentas corrientes a la vista. Hay una doble disponibilidad sobre la misma cantidad de dinero.
Y así sucesivamente. Además, se endeudan a corto y prestan a largo (descalce de plazos). Sus deudas, que son nuestros depósitos vencen antes que los préstamos que conceden. Esto es insostenible. Es un privilegio absurdo, cuya única justificación es la financiación del Estado. Los bancos son intrínsicamente iliquidos. El banco central se ve obligado a quedarse con la deuda a largo plazo de los bancos a cambio de nueva liquidez. Crean dinero “por la patilla”.
Es una patada en el "trasero de los Principios Generales del Derecho".

El Banco Central es el prestamista de última instancia. Es decir, con todo este "mamoneo", los bancos expanden la masa monetaria (y también la contraen en periodos de recesión), con todas sus destructivas consecuencias, que trataré de exponer en este blog.

A diferencia del resto de empresas de todos los sectores, el sistema financiero actual “juega con Red”. Tienen, como digo, a Gobiernos y Bancos Centrales con sus "maquinitas de imprimir billetes", como prestamistas de última instancia, para cuando las cosas se compliquen y demasiados clientes retiren sus depósitos al mismo tiempo.

No es cierto que manteniendo el 100% de coeficiente de caja para depósitos a la vista, los bancos se conviertan en meros depositarios de dinero. Los bancos pueden y deben prestar lo que sus clientes les prestan a plazo. Este no sería un contrato de depósito, sería un contrato de préstamo (o mutuo). El cliente sabe, o debería saber, que está corriendo un riesgo al prestar dinero al banco, y que sólo puede solicitar el reintegro en los términos que se fije en el contrato (de igual modo, cuando se firme cualquier otro engendro de ingeniería financiera). No habría, de este modo, dos titulares con "el mismo dinero a la vista al mismo tiempo". No se crearía dinero. No ocurre lo mismo en un contrato de depósito. En este último no hay riesgo.

Aquel dinero, que los clientes prestan al banco (lo que incorrectamente llamamos depósitos a plazo) es el verdadero ahorro. El que los bancos, como intermediarios, han de saber emplear cuidadosamente, para que sus receptores consigan aumentar los bienes de capital de la sociedad. Eso que llamamos riqueza.

A fecha de hoy, los bancos están reduciendo la masa monetaria (deflación), por eso bajan los precios. El que puede, ahorra, pero ese ahorro lo utilizan los bancos (al que acceden con el dinero que les presta el BCE dándole a la manivela de su máquina de imprimir), para tapar sus propios agujeros. ¡Es un escándalo!, dicen los gobiernos. Sí que lo es, pero que lo diga el gobierno.....¡Menudo teatro! ¿se creen que nos hemos caído todos de un ciruelo?

2 comentarios:

Fernan dijo...

De siempre se ha sabido que la mejor forma de controlar nuestro dinero no ha sido otra que ir almecenándolo debajo del colchón, o en su defecto, en una caja de caudales regalo de la primera comunión.

El inconveniente es que mediante este simple, sencillo y seguro método nunca jamás conseguiríamos suculentos obsequios como baterías de cocina o calendarios del Athletic de Bilbao, y las ansias de éstos y otros bienes gratuitos hicieron que algunos discípulos de Maquiavelo idearan un sistema de usura que acabó denominándose "bancario" en virtud de lo políticamente correcto.

Sólo frenando el deseo de conseguir más por lo mismo se podría "desbancar a los bancos", pero... a ver quién es el guapo que se resiste a un móvil con blutooth de serie gratis sólo por domiciliar su ridícula nómina?

Kaialde dijo...

Hola Fernan, gracias por tu aportación.
Los bancos en tiempos de Maquiavelo, crearon los billetes bancarios e idearon la expansión crediticia (es decir, prestar más dinero del que sus clientes tenían depositado) con la seguridad de que todos no iban a reintegrar sus depósitos al mismo tiempo. Si se sospechaba esa práctica y cundía el pánico la quiebra de la entidad era inmediata. Pero no se producía lo que denominamos una recesión. Hoy en día esa práctica está dirigida por los Gobiernos a través de sus Bancos Centrales y de todo el oligopolio bancario, que tiene su propia legislación y a través de la manipulación de los tipos de cambio de sus monedas (China, sureste asiático, Japón, Latinoamérica). Cuando las burbujas estallan la recesión es inevitable. Si se quiere impedir, lo único que se consigue es el colapso total del sistema monetario.
Lo que trato de poner de manifiesto es que esa legislación especial, debería ser derogada de un plumazo y que todas las entidades financieras se sometieran a las mismas normas que el resto de las empresas y sociedades. Con ello evitamos los ciclos económicos y por tanto las recesiones. Si seguimos así (que seguiremos), todos pagaremos una y mil veces, los excesos de una minoría.
“Por lo demás, de acuerdo en que los bancos y cajas regalen productos del Athletic” , je je
Milezker.

http://www.youtube.com:80/watch?v=0NwAKRHBals&NR=1