La pensión del consejero delegado del BBVA, objeto de críticas de partidos y sindicatos
Imaginemos un pequeño país cuyo gobernante, en su reducido territorio, ha decidido cambiar de un día a otro, todas las señales de tráfico por otras de su propia invención que la totalidad de los conductores desconocen.
Al día siguiente, todos los informativos y periódicos llevan a sus portadas trágicos accidentes de tráfico con víctimas mortales producidos a causa del cambiazo.
El gobernante, consternado, aparece en los medios de comunicación, expresando su profundo dolor, acompañando en el sentimiento a familiares y amigos de los fallecidos, y prometiendo soluciones democráticas.
¿Qué? “pa darle siete ostias” ¿no?
Al día siguiente, todos los informativos y periódicos llevan a sus portadas trágicos accidentes de tráfico con víctimas mortales producidos a causa del cambiazo.
El gobernante, consternado, aparece en los medios de comunicación, expresando su profundo dolor, acompañando en el sentimiento a familiares y amigos de los fallecidos, y prometiendo soluciones democráticas.
¿Qué? “pa darle siete ostias” ¿no?


