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miércoles, 4 de noviembre de 2009

La pensión del consejero delegado

La pensión del consejero delegado del BBVA, objeto de críticas de partidos y sindicatos

Imaginemos un pequeño país cuyo gobernante, en su reducido territorio, ha decidido cambiar de un día a otro, todas las señales de tráfico por otras de su propia invención que la totalidad de los conductores desconocen.
Al día siguiente, todos los informativos y periódicos llevan a sus portadas trágicos accidentes de tráfico con víctimas mortales producidos a causa del cambiazo.
El gobernante, consternado, aparece en los medios de comunicación, expresando su profundo dolor, acompañando en el sentimiento a familiares y amigos de los fallecidos, y prometiendo soluciones democráticas.

¿Qué? “pa darle siete ostias” ¿no?

lunes, 2 de noviembre de 2009

No es lo mismo .....


No es lo mismo ..... inflación del crédito que inflación*de precios.

Ambos fenómenos son indeseables, pero el primero es veneno letal disfrazado de hermosa ficción.

Si gobernantes y burócratas se dedicaran todas las meses, durante años, a irrumpir en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre a bordo de una carabana de trailers de 30 toneladas, llenándolos de billetes "recien horneados" hasta reventar; y acto seguido lo gastaran todo en put@s, drogas y rock and roll, harían menos daño a la economía del país que si introdujeran esa misma cantidad de dinero mediante préstamos a través del sistema financiero manipulando a la baja el tipo de interés (expansión crediticia).


miércoles, 28 de octubre de 2009

Clase práctica para gobernadores de Bancos Centrales




Aquí tenemos un buen ejemplo del teorema de la preferencia temporal, especial para la formación de futuros gobernadores de bancos centrales. La preferencia temporal: el descuento de bienes futuros por bienes presentes; categoría de la acción humana.
Los bienes presentes tienen siempre más valor que los bienes futuros. La preferencia temporal es guía de nuestra conducta apenas adquirimos uso de razón.
En el video, a los chavales (Stanford marshmallow experiment) se les plantea el dilema de consumir un dulce ahora o esperar un tiempo (10 ó 20 minutos) y ser premiados con un dulce más. Hacen enormes esfuerzos para no consumir en el presente a pesar de haber recibido la promesa de un rendimiento del 100% en ese futuro inmediato, y no todos lo consiguen. Si la renuncia a consumir en el presente se planteara a cambio de consumir lo mismo en el futuro, invariadas las demás circunstancias, no se presentaría ningún dilema: todos ellos consumirían el dulce ipso-facto. No hay duda del mayor valor de los bienes presentes para estos niños.
Los Gobernadores de los Bancos Centrales, Bernanke, Trichet, los gobiernos, los iluminados …etc, deberían asumir que no hay forma de rebajar artificialmente, o suprimir la preferencia temporal, es decir, el tipo de interés. Quien quiera suprimirlo, deberá convencer antes a la gente que es lo mismo comer el plato de garbanzos hoy que dentro de un año. Los bancos centrales podrán prestar a tipo cero o incluso, a tipos reales negativos. Podrán innundar el mundo de papelitos orquestando expansiones crediticias, organizando operaciones de mercado abierto, monetizando deuda y creando así, graves descoordinaciones intertemporales y una competencia invisible y brutal por los recursos (por los bienes presentes) pero no podrán suprimir jamás el tipo de interés.


Sin embargo, sí que podrán organizar un desajuste de la "rehostia mundial" cuando los manipulan artificialmente.


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martes, 20 de octubre de 2009

Cálculo económico y Socialismo (Ensayo completo: "El problema del cálculo económico en el sistema socialista")


Uno se da una vuelta por la blogosfera (Rebelión.org, Attac … etc) y por docenas de foros y páginas web, y la verdad es que se sale con la moral por los suelos.
Después de todo lo que ha llovido, muchos siguen igual que hace 100 años. Pretenden la implantación del socialismo del siglo XXI.
No tienen ni puta idea –con perdón- de economía, ni desean tenerla. Es necesario, dicen, la implantación del socialismo para lograr una justa redistribución de la riqueza. Pretenden sustituir un sistema por otro y sin embargo siguen sin plantearse la única cuestión que de verdad interesa: ¿Cómo funciona en la práctica?