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martes, 28 de enero de 2020

El tren de la muerte de Stalin (por Fernando Diaz Villanueva - 2/2)



El ferrocarril a ninguna parte

(Por Fernando Diaz Villanueva. Extracto de Historia Criminal del Comunismo)

Tras la inesperada y aplastante victoria soviética en la guerra mundial, Stalin salió refortalecido y con un extra de crédito internacional en la cartera. El mundo entero le aclamaba y dentro del campo socialista su adoración adquirió tintes casi místicos. Incluso los capitalistas caían rendidos ante su genio y valentía que, combinados con el heroísmo del pueblo soviético, habían obrado el milagro de parar los pies a Hitler. 

Las imágenes de los soldados del Ejército Rojo izando la bandera roja sobre las humeantes ruinas del Reichstag eran todo un símbolo. Con gestas de ese calibre el comunismo se terminaría imponiendo en todo el planeta. Era algo inevitable. Más tarde o más temprano el ejemplo ruso alumbraría a todas las naciones del orbe. Stalin, conocido como el “padrecito” por los socialistas del mundo, marcaba la senda a seguir. Los partidos comunistas, más crecidos que nunca antes, harían el resto.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Greta Thunberg, a los países pobres: ¡muéranse! (por Ryan McMaken)





La famosa activista climática Greta Thunberg pronunció un discurso en la cumbre de la ONU en Nueva York sobre la acción climática. Thunberg exigió recortes drásticos en las emisiones de carbono de más del 50 por ciento en los próximos diez años.
No está claro a quién dirigía exactamente sus comentarios, aunque también presentó una queja legal ante la ONU exigiendo que cinco países (a saber, Argentina, Brasil, Francia, Alemania y Turquía) adopten más rápidamente los recortes en las emisiones de carbono. La queja se basa, legalmente, en un acuerdo de 1989, la Convención sobre los Derechos del Niño, según la cual Thunberg afirma que los derechos humanos de los niños están siendo violados por emisiones de carbono demasiado altas en los países mencionados.

Thunberg parece ignorar, sin embargo, que en los países pobres y en desarrollo, las emisiones de carbono son más un salvavidas para los niños que una amenaza.