.

.

domingo, 21 de abril de 2013

Sobredosis de azucar (documental)

Hace unos meses hablé de Gobiernos y Multinacionales Farmaceuticas. Aquí
Hoy toca Gobiernos y Multinacionales Alimentarias.

Resumen de 4 minutos (abajo documental entero)

Para ver el documental completo pincha  aquí o en el enlace de abajo.


Una Economía de Libre Mercado es aquella en la que -sin intervención institucional- los consumidores hacen ricos o arruinan a los grandes, grandísimos, medianos o pequeños empresarios. Un Estado de Derecho es aquel donde se castiga y repara, con eficacia y la máxima rapidez posible, el fraude y el inicio de la violencia contra un inocente. En una Economía de Libre Mercado, las empresas obtienen beneficios única y exclusivamente satisfaciendo las necesidades de los consumidores. En el sistema actual manipulado, muchas grandes empresas y grupos de presión consiguen beneficios gracias a la obtención de privilegios (por no decir directamente mediante "sobornos"), y los consumidores no estamos protegidos contra el fraude y el engaño de los políticos y su socios empresariales. Es lo que hay.
Cualquier parecido de este sistema con el Libre Mercado es pura coincidencia.

En el video emitido por TVE2 esta madrugada - "Sobredosis de Azucar"- tenemos a todo un Parlamento Europeo, supuestamente democrático, legislando sobre el etiquetado de productos alimentarios, cediendo a la presión del Lobby Alimentario, dejándose comprar, o en el mejor de los casos, engañar como chinos, y pasándose por el "arco del triunfo" a los consumidores.

A los entrevistados en el documental, burócratas de "alta gama" y a algún que otro médico bien "untado" por las industrias en cuestión, no sé cómo no se les cae la cara de vergüenza al contestar las preguntas de los periodistas. Mienten como bellacos. Altos funcionarios, cuyos sueldos pagamos con el dinero de los impuestos, mintiendo y manipulando estudios científicos. 

sábado, 13 de abril de 2013

Me importa un pimiento que Bitcoin sea o no una Burbuja



Debido al precio que está alcanzando bitcoin en términos de otras divisas, se está produciendo una interesante polémica entre eminentes economistas sobre si es una burbuja (140 dólares por bitcoin) o no lo es. 

Pero a mi me importa un rábano que Bitcoin sea o no una Burbuja (que no lo es; lo que no significa que en el futuro no se pueda comprar con esto ni un mondadientes, o todo lo contrario)   
Igualmente me importaría un pimiento que una considerable cantidad de “inversores” comenzara a pagar precios astronómicos por Tulipanes, como sucedió en Holanda hace algunos cientos de años.
Lo que importa es que su demanda no está alimentada por CRÉDITO.
(Concrétamente por Crédito-Moneda -de curso forzoso- creado por un sistema financiero de reserva fraccionaria con Banco Central monopolístico y prestamista de última instancia).

Ya, ya se que Bitcoín es - o quiere ser- una moneda y por tanto parece un poco absurdo pedir un crédito monetario para comprar  otra moneda. Se piden créditos para comprar activos que produzcan rentabilidades. Bitcoin es, o intenta ser, un medio de intercambio generalmente aceptado; no es un bono, una acción o un inmueble.  Así que este Post va de Bitcoin pero también sobre Burbujas y crédito.

martes, 19 de marzo de 2013

A Europa se le ve el Chipre



A Europa se le ve el Chipre.
A primera vista, parece ser que los ahorradores de ese país van a soportar un bochornoso atraco legal: su gobierno va a confiscar un porcentaje de sus “depósitos” bancarios para capitalizar el sistema financiero. De momento ya tienen montado un Corralito parcial.
Pero … ¿cómo pueden hacer esto?.
¡Hombre!, los gobiernos pueden hacer cualquier cosa, para eso tienen armas, policias, ejércitos y cárceles. Pero empezando por el principio, digamos que lo pueden hacer porque en realidad, lo que les van a confiscar, no son auténticos depósitos. Simplemente son derechos de cobro contra los bancos, es decir, deudas que los bancos tienen contraídas con quienes les han prestado sus ahorros. Deudas que todos aceptamos como medio de intercambio.

martes, 5 de marzo de 2013

Charlas Navideñas: "nacionalizando bancos" y " Maniobra Zaragormendi"


Estas últimas Navidades, despues de comer y beber hasta pulverizar las pocas enzimas de nuestros sistemas digestivos (que ya tenemos una edad), todavía nos quedaba 1/4 de neurona sobria para acordarnos de la escoria, digo, clase política (esa tropa de delincuentes organizados).
En este episodio, mi familia, paradigma de indignación, se propone nacionalizar los bancos.
Previamente habíamos llegado al consenso de que no procedía nacionalizar todos los medios de producción:
- "Por favor, eso no. ¿de que estás hablando?; que estamos en el s.XXI y ya se sabe que eso no funciona".
- ¡Ah vale!, entonces, nacionalizamos los bancos, pero mantenemos el mercado ¿no?
- ¡Hombre, pues, suponemos que si...! pero habrá que intervenir ...
- ¿Otro txupito de Ballantine's?
- Venga, dale al frasco, carrasco.

Y así discurría la velada.

Bien, si nacionalizamos los bancos, cabe preguntarse: ¿Lo harán mejor los políticos que las entidades privadas? ¿Van a condonar deudas para evitar desahucios? ¿Van a prestar nuestro dinero a los necesitados aún a riesgo de que no lo devuelvan?...¿Acaso no eran políticos los que estaban sentados en los consejos de administración de las cajas de ahorros?...Si nacionalizamos todo el sistema financiero -manteniendo el resto como economía de mercado, si es que queda algo de mercado- habrá que plantear a los políticos algunas preguntillas, a saber:
¿Van a gestionar ustedes el sistema de tal forma que -en conjunto- los vencimientos de sus deudas sean posteriores a los vencimientos de los créditos que concedan?
Saltarse esta regla de oro es lo que han hecho todos los bancos, principalmente las cajas de ahorros (endeudarse a corto e invertir a largo), y por ello han tenido que ser rescatad@s. Y han sido rescatados precisamente porque el rescatador, es decir el banco central, les ha dado crédito una y millones de veces para refinanciar los vencimientos de sus deudas. Es decir, han permitido, dirigido y orquestado el que todos, incluídos ellos mismos, se saltaran esa regla de oro.  Y resulta que los gobiernos son propietarios de los rescatadores (son accionistas de los bancos centrales).
Así pues, no hay incentivo alguno para que los Estados hagan lo contrario aunque sean los propios políticos democráticamente elegidos los que gestionen todo diréctamente. Al revés: Si yo soy el Gobernante y quiero que me re-elijan, prestaré financiación a todo proyecto que me rente votos, y obligaré a los ciudadanos a financiarme, aunque eso implique inmovilizar recursos por mucho más tiempo que el autorizado por los ahorradores al conceder crédito al Estado (o sea, todos los que tenemos cuentas o libretas a la vista o billetes o monedas de curso legal concedemos crédito aunque pocos reflexionen o sepan que esto es así). Si los proyectos resultan ser un desastre, pagarán los contribuyentes.
Es decir, como político, me importará un pimiento saltarme la regla de oro. 




Si, vale, es cierto que ya sospechabas que los bancos no tienen ahí guardado tu dinero, pero como último recurso siempre podremos acudir a la famosa maniobra Zaragormendi.

"Maniobra Zaragormendi": lección de finanzas e infórmatica aplicadas: 

“La hostia se oyó en cuatro términos municipales de Bilbao”, asegura el jefe de la Policía Local de Baracaldo, población donde transcurrieron los hechos, y provocó una grieta de diecisiete metros lineales en el frontón municipal. “Creíamos que se había desplomado la cubierta del polideportivo”, asegura uno de los vecinos.

“La mitad de las vacas del pueblo se han quedado sordas”, puntualiza otro vecino de una pequeña localidad situada a ocho kilómetros de Baracaldo.

Al parecer, la razón por la que el banco no podía devolver al cliente el dinero de la participación preferente consistía en un complicado problema informático-financiero que se resolvió de manera extremadamente sencilla en cuanto el director, ya con la cara del revés, apretó cinco o seis botones del teclado de su ordenador y luego introdujo un número largo seguido de unas letras.

Abelardo Zaragormendi, el jubilado que tuvo la feliz ocurrencia de propinar el bofetón, asegura que no es ningún experto en ordenadores y finanzas y que él ha sido el primer sorprendido por el resultado. “Le dije al director que quería sacar el dinero de la preferente, me empezó a decir palabras raras y le solté el sopapo automáticamente, sin pensar en cosas informáticas”, cuenta Zaragormendi. “Yo había oído algo de reiniciar pero no creía que se referían a esto”, añade. El cliente obtuvo además un juego de sartenes y tres calendarios.

La “Maniobra Zaragormendi”, como ya se conoce al suceso de la oficina bancaria de Baracaldo, será incorporada el próximo curso en todos los manuales de informática y economía de las universidades españolas.

“Es una hostia de recorrido, con la mano abierta, tirando primero el hombro hacia atrás hasta que te cruja el esternón. Luego sueltas el brazo y acompañas el hostión con un "me cago en diox"  en voz alta”, ha revelado Abelardo Zaragormendi.


domingo, 17 de febrero de 2013

Banca y Estado: "una historia de amor", por Francisco Capella

Hace unos meses publiqué mi versión (guarra) de esta "historia de amor" entre bancos y gobiernos:
"Gobierno y Sistema Financiero son socios. Un contubernium. No son matrimonio pero yacen juntos. Intentan disimular pero se les ve el plumero:
¡“sácamela … más adentro”…cariño … ainssss!
"

Esta es la versión ligth

Francisco Capella: Banca y Estado: "una historia de amor".

Las consecuencias en la economía "real" de este contubernio político financiero todos las conocemos: Desempleo masivo, gigantesco despilfarro y destrucción brutal de bienes de capital. En el video de abajo, una versión corta del proceso (teoria austriaca del ciclo económico) de expasión crediticia sin respaldo de ahorro previo.