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martes, 15 de octubre de 2019

Servir a la Gente (Relato de ciencia-ficción)




Servir a la Gente

Los kanamitas no eran muy atractivos, es cierto. Parecían un poco cerdos y un poco hombres, y ésta no es una combinación agradable. Verlos por vez primera era un auténtico shock; éste era su handicap. Cuando una cosa con el aspecto de una fiera viene de las estrellas y te ofrece un regalo, te sientes inclinado a no aceptarlo. 
No sé cómo esperábamos que fueran los visitantes interestelares..., es decir, los que habíamos pensado alguna vez en ello. Quizá ángeles, o bien algo demasiado extraño para ser realmente espantoso. Posiblemente fue por eso que nos horrorizamos tanto y experimentamos tal repugnancia cuando aterrizaron en sus grandes naves y vimos cómo eran en realidad. Los kanamitas eran bajos y muy peludos..., con pelos gruesos y erizados de un color grismarrón en todo su cuerpo abominablemente rechoncho. Su nariz parecía una trompa y tenían ojos pequeños, y manos muy gruesas de tres dedos cada una. Llevaban tirantes de cuero verde y pantalones cortos, pero creo que los pantalones eran una concesión a nuestras ideas sobre decencia pública. La ropa estaba cortada a la última moda, con bolsillos verticales y medio cinturón en la parte posterior. Sea como fuere, los kanamitas tenían sentido del humor. Había tres de ellos en aquella sesión de la O.N.U., y puedo asegurarles que su presencia en una solemne Sesión Plenaria resultaba muy extraña..., tres rechonchas criaturas con aspecto de cerdos, vestidas con tirantes verdes y pantalones cortos, sentadas a la larga mesa de debajo de la tarima, rodeadas por los bancos atestados de delegados procedentes de todas las naciones. Estaban correctamente erguidos, y miraban cortésmente a todos los oradores. Sus orejas planas caían por encima de los audífonos. 

domingo, 13 de octubre de 2019

Benegas Lynch: Educación Estatal y Progreso Tecnológico

Exposición Moscú 1959. Vicepresidente Nixon muestra a Kruschev una cocina equipada con lavadora automática

Las mejoras tecnológicas liberan factores de producción que hacen posible el inicio de nuevos procesos productivos que antes eran irrealizables por falta de capital humano y bienes de equipo o recursos naturales.
La Educación Estatal es incompatible con una rápida recolocación de los recursos humanos liberados a raíz del progreso tecnológico; es decir, es incompatible con el proceso de creación de riqueza.

Benegas Lynch: vídeo