.

.

domingo, 8 de febrero de 2026

“Sangre Maldita”: Cuando la IA expone lo que el Socialismo intenta ocultar


"Sangre Maldita"

Tema generado por IA


El profesor Jesús Huerta de Soto defiende con rigor la imposibilidad teórica del socialismo, entendido como cualquier agresión institucional sistemática contra la función empresarial —todo intervencionismo que coarte la libre iniciativa y la coordinación voluntaria—. El problema central es el cálculo económico: sin precios de mercado surgidos de interacciones libres, resulta imposible coordinar la información subjetiva, dispersa, tácita y dinámica que generan millones de personas. Esta carencia provoca desajustes masivos, ineficiencias crónicas y, en última instancia, el colapso del sistema.

Respecto a la inteligencia artificial, Huerta de Soto la considera una herramienta potentísima pero limitada: procesa datos y patrones existentes con gran eficiencia, pero no replica la creatividad genuina de la inteligencia humana —esa chispa emprendedora inexplicable incluso para quien la posee, capaz de generar información nueva en contextos de incertidumbre radical*—. La IA no resuelve la "deficiencia informativa" del socialismo, pues depende de inputs humanos libres y no sustituye el descubrimiento dinámico del mercado. En sistemas coercitivos agrava sus contradicciones (acelerando el fracaso al multiplicar variables sin coordinación real); en entornos libres, actúa como "trampolín" para la innovación, potenciando la eficiencia y exponiendo los fallos del intervencionismo.

Un ejemplo actual y emotivo de esta dinámica es "Sangre Maldita" (generado por IA y lanzado en noviembre de 2025), una simulación ficticia que ha viralizado entre la diáspora cubana. Creada con herramientas como Suno (para la música) e IA para las imágenes del "cantante" (sobre fondo real de La Habana), recrea una audición estilo Got Talent donde Alejandro, personaje inventado como nieto bastardo de Raúl Castro en Cuba 2025, sube al escenario para rechazar su herencia y denunciar las devastaciones del socialismo.

La narrativa gira en torno a la "sangre maldita" que lleva en las venas: herencia no elegida de la dinastía Castro, a la que acusa de arruinar el país con corrupción, opresión y un socialismo disfrazado de "teatro para turismo". Contrasta la élite con mansiones en España, cuentas en Suiza y lujos, frente al pueblo en colas por pan, hambre, miedo y mentiras cotidianas. Narra su origen en una "noche de borrachera en Cayo Santa María", renuncia al "imperio" Castro, declara que su alma pertenece al pueblo cubano, invoca "Patria y Vida" y profetiza el fin del régimen: "sin Castro, sin miedo, sin dictadura feroz". En desafío directo: "Si me estás escuchando, tu nieto bastardo te desafía. No soy tu heredero, soy tu enemigo".

El mensaje es una condena absoluta al socialismo como sistema que genera desigualdad extrema, pobreza sistémica y supresión de la libertad.

Aunque ficticio, ilustra vívidamente las consecuencias que Huerta de Soto describe: al eliminar la propiedad privada y la función empresarial libre, el socialismo provoca descoordinación masiva, corrupción endémica y ruina nacional —exactamente lo que Alejandro denuncia como la destrucción de Cuba.

La ironía es reveladora: esta pieza cruda, personal y viral solo pudo surgir en un contexto de libertad expresiva, donde creadores anónimos usan la IA para amplificar voces disidentes contra el estatismo. Un videoclip así —desgarrador, desafiante y anti-régimen— jamás se habría creado desde un planificador central. En un sistema socialista real, la IA serviría a la propaganda oficial o a la censura, no a la denuncia popular. Lejos de planificar economías o culturas, la tecnología solo florece cuando se nutre de la acción humana libre, reforzando la tesis de Huerta de Soto: solo la libertad permite el descubrimiento genuino, la coordinación eficiente y —incluso— la creación artística que expone las mentiras del poder. "Sangre Maldita" no es solo una canción ficticia; es un recordatorio viral de que el socialismo fracasa porque mata precisamente lo que la IA nunca podrá reemplazar: la creatividad humana en libertad.


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 

.

.

.

.

*PD: HdS, al contrastar la inteligencia humana con la inteligencia artificial (como en su prólogo al libro Inteligencia artificial versus inteligencia humana de Bruno Di Grigoli y en entrevistas o charlas recientes sobre IA y socialismo), afirma que la inteligencia humana (o más precisamente, la creatividad empresarial inherente a la acción humana) no es capaz de dar cuenta de sí misma (o expresiones similares como "inexplicable incluso para sí misma" o "no articulable completamente").

Huerta de Soto afirma que la creatividad humana (esa capacidad típica del ser humano para descubrir oportunidades de ganancia, crear nuevos fines y medios, innovar en entornos inciertos y generar información nueva) es un proceso esencialmente intuitivo, subjetivo y en gran medida semiinconsciente.

El empresario (todo actor humano en su dimensión creativa) actúa guiado por una "alerta" o "golpe de lucidez" que surge de forma espontánea: de repente "se da cuenta" de algo que antes no existía explícitamente en su mente. Este momento de insight o descubrimiento no es el resultado de un razonamiento lógico paso a paso que pueda explicarse exhaustivamente después.

Por eso, el propio creador no puede dar cuenta plena (explicar racionalmente, articular verbalmente o hacer explícito de forma completa) de cómo llegó exactamente a esa idea innovadora o a esa oportunidad.

No es que no sepa lo que hace (sabe que actúa y por qué lo hace en términos generales), pero el proceso subyacente —la chispa creativa— permanece en gran parte tácito, inexplicable o inarticulable. Es como cuando un artista dice "no sé cómo se me ocurrió esa melodía" o un inventor admite "simplemente lo vi claro de golpe, no puedo explicarlo del todo".

Esta característica es clave en su crítica al socialismo y a la IA:  El socialismo falla porque intenta centralizar y planificar conscientemente algo que solo surge de procesos creativos dispersos e inexplicables en las mentes individuales. 

La IA, por avanzada que sea, solo procesa y recombina datos y patrones existentes (lo que ya ha sido articulado o registrado). No tiene esa capacidad de "golpe de lucidez inexplicable" ni genera información verdaderamente nueva en contextos de incertidumbre radical sin un input humano previo. La IA puede simular creatividad, pero no la origina de forma autónoma y subjetiva como el ser humano.

En resumen: Huerta de Soto usa esta idea para resaltar la superioridad ontológica de la inteligencia humana sobre cualquier máquina o planificador central. La creatividad no es un algoritmo replicable ni un proceso totalmente consciente y explicable; es un misterio dinámico de la acción humana que solo florece en libertad, y que ninguna inteligencia artificial (ni ningún burócrata socialista) puede replicar ni suplantar por completo. Es una de las razones por las que insiste en que la IA no resuelve el problema del cálculo económico socialista: no puede "dar cuenta" ni generar lo que solo surge de la mente humana en su dimensión más profunda e inexplicable.



.

Por Josu AB, 8 de Febrero de 2026

No hay comentarios: