Esta estafa de peliculilla de dibujos animados se encuentra nada menos que en la página web oficial del Banco Central Europeo (BCE), en la sección material educativo.
BCE: Cómic para escolares sobre la estabilidad de precios
Y en la página oficial del Banco de España, que no es más que una delegacion del BCE.
http://www.bde.es/webbde/es/secciones/eurosist/mat_educa/mat_educa.html
También está colgada en youtube .
Este engendro de dibujos animados es una pequeña muestra de la acción deliberada que trata de ocultar el funcionamiento del sistema monetario actual causante de un perjuicio patrimonial continuado a la práctica totalidad de los ciudadanos.
Hay pues engaño, alevosía (puesto que el comic está dirigido a escolares) y además ánimo de lucro, puesto que se trata de mantener privilegios e inútiles empleos políticos financiados con inflación y deuda, y a esa horda de burócratas repartidos a lo largo y ancho del Eurosistema, desde las cajas de ahorros regionales hasta el gobernador del Banco Central Europeo, pasando por sus delegaciones (Banco de España).
Veamos:
En el cómic, el tipo ese, el funcionario del Banco Central Europeo, en su oficina, frente a los dos escolares, pronuncia esta frase clave para fundamentar todo el engaño:
- “El tipo de interés es el precio del dinero. Cuanto más alto sea el precio de dinero, o el tipo de interés, más baja será la demanda de dinero”.
Vamos a ver... El tipo de interés no es el precio del dinero. El tipo de interés es el precio de los créditos.
El precio del dinero es su poder adquisitivo.
Una cosa es demandar dinero y otra demandar un crédito.
Cuando alguien demanda un crédito, demanda bienes presentes previamente ahorrados por otro, pero expresados en términos monetarios. Lo que hace es manifestar su preferencia temporal, que en ese momento es preferir disponer de bienes reales presentes (para consumo o inversión) a cambio de pagar un precio en el futuro. Ese precio es el tipo de interés. Cuando el prestamista oferta créditos, también manifiesta su preferencia temporal. Está renunciando al consumo presente, ofertando a otros, bienes presentes previamente ahorrados, a cambio de obtener un mayor rendimiento futuro. Ese mayor rendimiento es el tipo de interés.
De modo que el tipo de interés es el precio de los bienes presentes en relación a los bienes futuros. Es la tasa social de preferencia temporal. El prestamista ofrece bienes presentes. El prestatario demanda bienes presentes y debe pagar con bienes futuros incrementados en el porcentaje marcado por el tipo de interés.
Los bienes presentes no consumidos, que se emplean en la producción de nuevos bienes futuros, se denominan bienes de capital; y a su valoración monetaria a precios de mercado, la denominamos capital. Dinero y capital no son lo mismo. Cuando se demanda un crédito se demanda capital.
Todo proceso de producción requiere tiempo, y como se puede apreciar, este es el mecanismo real de coordinación en el tiempo entre los ahorradores y los emprendedores; entre los que renuncian a consumir ahora los recursos ahorrados y los que acceden a esos recursos. La información proporcionada por el tipo de interés es la expresión de la preferencia temporal de la sociedad, que indica el flujo real de bienes presentes ofrecidos y el tiempo limitado por el que se puede disponer de ellos.
Este mecanismo es ocultado y violado por políticos, bancos, cajas de ahorros y burócratas monetarios que identifican dinero con capital y una prueba de ello es el video "des-educativo" mostrado en la página web del BCE.
Por el contrario, el demandante de dinero, demanda solo dinero. Quiere tener metálico contante y sonante en caja, en cuenta o en su bolsillo. Su finalidad inmediata es esa: aum
entar su saldo de tesorería. La gente demanda dinero porque es el bien de intercambio por excelencia. Es el bien más líquido. El dinero es un bien presente. No es un bien futuro.
Demanda dinero el que vende mercancías o servicios. Y ofrece dinero el que demanda mercancías o servicios.
Yo trabajo y tú me pagas. Yo soy el que demando dinero.
Yo te compro un kilo de tomates. Entonces eres tú el que demandas dinero.
En ambos casos el que cobra en dinero no está demandando un crédito, está demandando simplemente dinero. Existe una demanda deliberada de liquidez.
El precio del dinero no se puede medir en el propio dinero (es decir, en términos monetarios). Decir que el precio de un euro es un euro, es tanto como no decir nada. Por eso hay que medirlo por su capacidad adquisitiva, por su poder de compra, no por el tipo de interés. El tipo de interés no expresa el poder adquisitivo del dinero.
Si la gente valora menos los televisores de tubo antiguos, se desharán de ellos y disminuirá su demanda; entonces disminuirá su precio.
Si la gente valora menos el dinero, se deshace de él intercambiándolo por bienes reales. De modo que disminuye su precio, es decir, su poder adquisitivo.
Si aumentan las existencias de dinero, su valor disminuye y por tanto disminuirá su demanda. Por el contrario si aumenta la oferta de créditos, aumentará su demanda si disminuye el tipo de interés de mercado.
En el "cómic des-educativo” del BCE, cuando el funcionario del banco central, dice textualmente que “cuanto mas alto sea el precio del dinero más baja será la demanda de dinero”,
está mintiendo y confundiendo deliberadamente a los alumnos, puesto que, si el poder adquisitivo del dinero es mayor, es decir, si su precio es mayor, entonces más alta será su demanda.
La demanda de dinero depende fundamentalmente de su poder adquisitivo y de las necesidades de liquidez de cada miembro de la economía de mercado. Si el dinero es el oro, como ha sído hasta hace 4 días, tambien tendrá una demanda industrial. El precio del dinero hoy depende de su demanda. Y la demanda hoy depende de su poder adquisitivo de ayer, ... y así sucesivamente hasta que lleguemos al momento en que su demanda era solo industrial. Esto se llama Teorema Regresivo del dinero. Y su descubridor fué Ludwig V. Mises.
El funcionario del banco central dice que maneja los tipos de interés para mantener el valor del dinero (estabilidad de precios). Esto es absurdo porque ya hemos visto que el valor del dinero depende de los intercambios de la gente, no del tipo de interés. La gente intercambia bienes por dinero y dinero por bienes.
Lo que NO dice el funcionario es lo que en realidad hace el banco central: que es crear dinero adicional. Eso sí que afecta a su valor (depreciándolo), puesto que cuanto mas abunde, menor será su valor. Pero cuando lo inyectan en la economía,
no tienen ni la mas remota idea de cómo afectará a los intercambios puesto que, previamente a cada uno de ellos, la valoración, en terminos monetarios, de las mercancías intercambiables y del propio medio de intercambio (el dinero), sólo está en nuestras cabezas. El dinero no es neutro. Tiene fuerza impulsora propia. Si al monstruo de las galletas le cae una lluvia de billones adicionales, ésto, con toda probabilidad, afectará a la producción de galletas, y a partir de ahí se desencadenará un proceso que terminará cambiando la estructura productiva y la renta de la gente.
De modo que cuando el funcionario del banco central les dice a los dos chavales que no puede impedir que el panadero suba el precio del pan, pero que en cambio maneja el tipo de interés para estabilizar los precios, está diciendo una de las cosas más absurdas que se puedan escuchar.
Confundiendo dinero y capital, por un lado, se pretende actuar directamente sobre el poder adquisitivo del dinero mediante variaciones en su cantidad (variaciones monetarias) y manipulación del tipo de interés, pero la herramienta que emplea, aniquila el sistema de coordinación intertemporal que utiliza la gente para averiguar que cantidad de bienes y recursos reales están disponibles para ser desviados a proyectos de inversión sin dejar desatendidas las necesidades presentes.
Por otro lado, pretender estabilizar los precios es ridículo y arrogante. Es como crear una economía semejante al film “el día de la marmota”.
Una economía de giro uniforme, donde nada cambia, donde no hay acción humana.
No se pueden estabilizar los precios, (no hay herramienta idónea, quizás, la lobotomía generalizada), y no es bueno: contrarresta y distorsiona el suave pero constante descenso de los precios de muchísimos productos, consecuencia de la productividad, de los inventos, de los avances tecnológicos y de la creatividad de la acción humana. Y además corrompe el cálculo económico.
Sin embargo, la mayor y más gigantesca perturbación entre unos precios y otros, sin que se produzca modificación alguna en estos avances mencionados (productividad, nuevos inventos etc.), es causada por el mismo banco central, al aumentar constantemente la oferta monetaria (la cantidad de dinero en circulación) mediante la expansiva concesión de préstamos sin respaldo de ahorro previo, que apartan el tipo de interés de mercado de la tasa social de preferencia temporal. El río monetario se ha desbordado y ha anegado a los PIIGS.
Antes, la ineptitud de los gobernantes también impedía atajar las menos graves consecuencias del desbordamiento de los pequeños rios estatales. Ahora el caudal del "Rió Eurosistema" es enorme (aproximándose al gran río FED, aunque quizás menos volátil y alocado que éste), pero la ineptitud de los que nos gobiernan permanece intacta . El trazado de las cuencas de los ríos monetarios es imprevisible.
Una vez desbordados los grandes ríos, los destrozos son descomunales, y los gobernantes más ineptos reciben bofetones a diestro y siniestro , mientras intentan simular que hacen algo cara a su galería; pero
todos callan que fueron ellos mismos los que abrieron simultaneamente las compuertas de las presas.
¡¡¡Malditos Bastardos!!!

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