El profesor Jesús Huerta de Soto defiende con rigor la imposibilidad teórica del socialismo, entendido como cualquier agresión institucional sistemática contra la función empresarial —todo intervencionismo que coarte la libre iniciativa y la coordinación voluntaria—. El problema central es el cálculo económico: sin precios de mercado surgidos de interacciones libres, resulta imposible coordinar la información subjetiva, dispersa, tácita y dinámica que generan millones de personas. Esta carencia provoca desajustes masivos, ineficiencias crónicas y, en última instancia, el colapso del sistema.