J.R. Rallo: "El control de precios de las mascarillas es un absoluto
despropósito"
Un gobierno socialcomunista, acaba de promulgar un control
de precios. Uno de los más grandes disparates económicos y en el peor momento
posible, cuya consecuencia directa (si el precio impuesto es superior al de mecado) es el desabastecimiento.
El Gobierno ha
establecido precios máximos a las mascarillas quirúrgicas, en un tiempo en el
cual todo el mundo las necesita para proteger su integridad física, su vida, y
la de sus semejantes; y para reactivar la economía, al borde del colapso.
Acto irresponsable y negligente. En el campo de la
Economía, gravísimo precedente que, si nadie lo impide, abre la puerta a más
intervenciones en otros productos o sectores, comparable en el terreno
jurídico a, por ejemplo, la promulgación de la LIVG.
Aquella ley (LIVG) echó por tierra en España, uno de los pilares básicos de la civilización occidental: la "Presunción de Inocencia". Abrió la puerta a posteriores modificaciones legislativas en contra de otro de los pilares fundamentales de Occidente: "La Igualdad ante la Ley". Soledad Murillo de la Vega, secretaria de Políticas de Igualdad del primer gobierno de Zapatero afirmó en una entrevista: “Cuando hicimos la ley se nos planteaba el dilema entre la presunción de inocencia y el derecho a la vida y optamos por salvar vidas”.
Aquella ley (LIVG) echó por tierra en España, uno de los pilares básicos de la civilización occidental: la "Presunción de Inocencia". Abrió la puerta a posteriores modificaciones legislativas en contra de otro de los pilares fundamentales de Occidente: "La Igualdad ante la Ley". Soledad Murillo de la Vega, secretaria de Políticas de Igualdad del primer gobierno de Zapatero afirmó en una entrevista: “Cuando hicimos la ley se nos planteaba el dilema entre la presunción de inocencia y el derecho a la vida y optamos por salvar vidas”.
Los mismos que promulgaron esa ley con el falso
pretexto de salvar vidas, hoy legislan una aberración económica liberticida, al
más puro estilo chavista/bolivariano, que las pone en peligro, por imponer precios máximos
sobre un bien de primerísima necesidad sanitaria, que va puede escasear o desaparecer del
mercado consecuencia de esa misma legislación. Paradójicamente,
los autores de ambas legislaciones liberticidas, con su inacción a sabiendas, (aquí y aquí) han contribuido decisívamente a amplificar la propagación de la enfermedad que nos
ha llevado a este caos sanitario, y todo por su interés político en permitir/autorizar grandes
concentraciones de personas (manifestaciones, eventos culturales y deportivos, etc) hasta la fecha de la celebración del 8M.
.
Nos hallamos ante un acto criminal, propio de psicópatas
amorales legislando para un electorado (médicos y farmacéuticos incluidos)
completamente ignorante en Economía que se deja arrebatar la libertad por
etapas.
En una economía monetaria de libre mercado, los precios son
índices de escasez. El sistema de precios es un transmisor de información
resultante de intercambios libres de derechos de propiedad. Si la demanda de un
producto X aumenta, invariada la oferta, el precio aumentará, proporcionando
beneficios extraordinarios a los vendedores de X. El mercado reaccionará
inmediatamente. Este incremento del precio de X emite dos señales inmediatas. Una para que los demandantes reduzcan sus compras a lo estrictamente necesario evitando posibles acaparamientos. Y por otro lado, constituye una señal para
aumentar la oferta atrayendo competidores al sector. La cadena de producción de
X, incentivada por esos beneficios extraordinarios, y sin necesidad alguna de
conocer las causas del aumento de la demanda, se pondrá manos a la obra. A la
vista de ese “considerable” aumento del precio final de X, los productores de X
SOBREPUJARÁN, en un mercado global, por los factores de producción necesarios
para la producción de X, incrementando, si fuera el caso, la extracción de los
recursos naturales necesarios para su producción, allí donde se encuentren; y
arrebatando el resto de factores de otros lugares de la economía, es decir,
arrebatándolos de los procesos productivos donde actualmente se integran (interrumpiendo
dichos procesos, si es necesario, independientemente del lugar del planeta
donde se estén desarrollando), para llevarlos a la producción de X, y de ese
modo, satisfacer la demanda más urgente de los consumidores. A medida que va
aumentando la oferta de X, los beneficios extraordinarios desaparecen y los
precios bajarán de nuevo.
Si un gobierno interrumpe este proceso decretando precios
máximos, elimina las señales que emite el mercado. Se bloqueará el rápido traslado de factores a la producción de X. Se
producirá desabastecimiento y escasez de X. Se incentivará la corrupción en los inevitables racionamientos y la creación de mercados
negros, donde los precios serán aún mayores, porque la información implícita en
el sistema [de precios] incluirá el riesgo de la sanción o pena impuesta por
violar la ley de control de precios.
Esto es economía 1.0 y si el gobierno realmente se
preocupara por la escasa oferta de ciertos productos, hará todo lo posible por
no imponer un control de precios sobre ellos. Y si esto se enseñara en las
escuelas de secundaria, en lugar de aplaudir con las orejas, el público
lincharía al gobernante que lo impusiera.
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Jueves 16 de Diciembre de 2021
El libre mercado ha funcionado sin intervención institucional de control de precios sobre las mascarillas FFP2, que tenían precios superiores a los 10€/unidad a principio de la pandemia. Sobre este tipo de mascarillas no se estableció el control de precios.
Ese precio tan alto, como se ha comentado antes, emitió dos señales inmediatas. Los demandantes redujeron sus compras a lo estrictamente necesario evitando posibles acaparamientos. Y se constituyó una señal para aumentar la oferta atrayendo competidores al sector. La cadena de producción de mascarillas FFP2, incentivada por esos beneficios extraordinarios, sin intervención gubernamental, y sin necesidad alguna de conocer las causas del aumento de la demanda, se puso manos a la obra. Los productores de mascarillas SOBREPUJARON, en un mercado global, por los factores de producción necesarios para la producción de las mascarillas. A medida que fue aumentando la oferta, los beneficios extraordinarios desaparecieron y los precios bajaron hasta los actuales de 0,08€/unidad.
Mascarillas FFP2 |
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