.

.

sábado, 13 de abril de 2013

Me importa un pimiento que Bitcoin sea o no una Burbuja



Debido al precio que está alcanzando bitcoin en términos de otras divisas, se está produciendo una interesante polémica entre eminentes economistas sobre si es una burbuja (140 dólares por bitcoin) o no lo es. 

Pero a mi me importa un rábano que Bitcoin sea o no una Burbuja (que no lo es; lo que no significa que en el futuro no se pueda comprar con esto ni un mondadientes, o todo lo contrario)   
Igualmente me importaría un pimiento que una considerable cantidad de “inversores” comenzara a pagar precios astronómicos por Tulipanes, como sucedió en Holanda hace algunos cientos de años.
Lo que importa es que su demanda no está alimentada por CRÉDITO.
(Concrétamente por Crédito-Moneda -de curso forzoso- creado por un sistema financiero de reserva fraccionaria con Banco Central monopolístico y prestamista de última instancia).

Ya, ya se que Bitcoín es - o quiere ser- una moneda y por tanto parece un poco absurdo pedir un crédito monetario para comprar  otra moneda. Se piden créditos para comprar activos que produzcan rentabilidades. Bitcoin es, o intenta ser, un medio de intercambio generalmente aceptado; no es un bono, una acción o un inmueble.  Así que este Post va de Bitcoin pero también sobre Burbujas y crédito.

martes, 19 de marzo de 2013

A Europa se le ve el Chipre



A Europa se le ve el Chipre.
A primera vista, parece ser que los ahorradores de ese país van a soportar un bochornoso atraco legal: su gobierno va a confiscar un porcentaje de sus “depósitos” bancarios para capitalizar el sistema financiero. De momento ya tienen montado un Corralito parcial.
Pero … ¿cómo pueden hacer esto?.
¡Hombre!, los gobiernos pueden hacer cualquier cosa, para eso tienen armas, policias, ejércitos y cárceles. Pero empezando por el principio, digamos que lo pueden hacer porque en realidad, lo que les van a confiscar, no son auténticos depósitos. Simplemente son derechos de cobro contra los bancos, es decir, deudas que los bancos tienen contraídas con quienes les han prestado sus ahorros. Deudas que todos aceptamos como medio de intercambio.